El viento sopla continuo pero suave.
Acaricia, y susurra secretos en el aire.
en una mañana temprana y fresca
de este otoño que abrió la puerta
Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.

El viento sopla continuo pero suave.
Acaricia, y susurra secretos en el aire.
Últimamente no veo nada que me inspire,
ni siquiera el paisaje de la primavera
que encuentro en los parques
y jardines de mi ciudad,
ni en las macetas llenas de flores
en los balcones.
Luna llena y mar en calma,
como la mirada de tus ojos
cuando el cielo se nublaba.
Bello siempre, tus letras hablan
de ese corazón romántico
como los colores del ocaso y el alba.
Tus palabras dan luz y brillo
como una estrella huida de la noche,
que ilumina la senda de los parias.
Tu verbo es dulce,
tus sentires de nácar,
y tus pensamientos,
un campo de flores
donde descansar el alma.
¡Ah poeta!
tu nombre está
en cada uno de mis suspiros
cuando te nombro,
porque eres luz y viento,
y cuando se leen tus poemas
vuela el pensamiento
iluminado por tu canto idílico.
Poeta,
fuiste mi inspiración
en aquellos días sin fecha,
al sentir que me emocionaban
la belleza de tus letras.
Mi amigo el andaluz
Elda