Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

24.7.19

Después de un tiempo

20 Fascinantes retratos que querrás ver al menos dos veces
Después de un tiempo
suspirando por mi corazón
que te llevaste sin permiso,
me crecieron alas,
las alas de la imaginación.
Y las he usado tanto,
que sin querer se deterioraron.
Ya no vuelan por el espacio
reservado para las ensoñaciones
ni se asoman al horizonte
donde las mariposas son flores aladas,
y las gotas de lluvia ríos para navegar.

He vuelto a usar mis zapatos
los que hieren las huellas de los sueños,
y la realidad vuelve a mi balcón.
Una realidad ajada por las agujas del reloj
que dibujan el tiempo
en las pieles de la ilusión.
-¿Desilusión?-
no,
solamente evocaciones en el espejo
donde las plumas tapaban el día a día del verismo.

Me asomo a la actualidad
olvidada por momentos,
y todo sigue igual…
Tú, no estás, y yo espero al sol
que incendie nuevamente las fantasías
debajo de un sombrero de ala ancha,
donde se oculta el paso del tiempo...

17.7.19

Lluvia de verano

Resultado de imagen de lluvia de verano








Hace calor bajo la lluvia de verano
a estas horas de la tarde.
Las calles mojadas y vaporosas
se encuentran vacías,
solamente los semáforos
hacen guiños a la ausencia
esperando la anochecida
donde fluya el gentío
aliviado por una suave brisa.

Se encienden las farolas a media noche,
y palpitan vida las plazuelas.


Brillan las ventanas
abiertas a la oscuridad,
y el cielo copado de nubes
tiene ganas de llorar
al escuchar una guitarra
que canta nostalgias de un viejo amor
en manos de un anciano
tras los cristales de su habitación,
donde los recuerdos de un ayer
acuarelan las paredes blancas.

La guitarra calla, duerme,
y la oscuridad muere con un relámpago
que grita una luz de esperanza
mientras el sol incipiente,
tatúa las nubes de amarillo rosáceo
con la suave brisa del amanecer
que invita a cobijarse,
bajo el sueño de unos ojos nocturnos
con mimos en la mirada.

10.7.19

Has llenado...


Has llenado de regalos mi otoño.
Después de muchas primaveras
cosechando flores en la luna,
y racimos de besos
en los labios de las estrellas,
hasta quedar dormida en los brazos
que siempre me acunaron con amor
en las sombras sombrías,
y en las luces del viento.
Pero una noche de puro invierno,
lo inevitable vistió mi vereda
con un traje ceniciento.
El tiempo caminó sin descanso
buscando el sol que iluminó de nuevo
los abismos y el silencio,
y ahora me muevo
con mi falda de volantes
entre tinta y borrones que nunca fueron,
mientras oigo la voz de un poeta
imitando el susurro de la lluvia
que alfombra mi calle de perlas transparentes
con cada una de sus palabras serenas.

Siéntate a mi lado, le digo sin palabras,
y regálame la melodía de tus pensamientos
letra por letra,
pues de esa manera, 
ya no correrán los recuerdos por mis venas:
Alegrías, tristezas, nostalgias, 
emociones inmensas,
todo ello en el ayer.

Hoy me cansa el mismo paisaje,
¡tan recto el camino! que casi diviso el final.
Quiero una vereda sinuosa
para ejercitar mi cuerpo y mente,
y en cada curva encontrarte a ti, poeta,
jugar con los besos de la luna
y dormir en las praderas,
mientras te canto con la mirada:
ni contigo ni sin ti,

pero a tu vera,
para que siga acariciándome tu verbo
con esa dulce y bella manera. 

3.7.19

No sé si te conocí

No sé si te conocí
o te imaginé en una noche de abril
buceando en tu memoria,
en el silencio de tu boca,
o en la mirada de tus ojos olivados.

No sé si te conocí,
o fue una ráfaga de viento
sobrevolando recuerdos imaginarios
que me hicieron soñar con los ojos abiertos, 
mientras el día se despedía sin ganas de cerrar su luz.
O quizás te vi en la memoria
con tu mirada nocturna
presa de una luna que seducía tu sentir.

No sé si te conocí,
o fue un crudo soplo de invierno
que cristalizó mi pensar en ti
quebrándose en mil pedazos
y ya no puedo reponerlos. 

¡Oh memoria!
siempre engrandeces lo vivido,
y sin vivirlo,
usada eres para hacer ejercicio.
Pero, invádeme, indágame,
y déjame navegar por los ayeres,
porque sin ti,
no hay historia ni recuerdos donde perderse
entre los nenúfares del tiempo,
ni en las sigilosas noches de primavera,
ni en este verano desnudo
que al punto comienza
con sus ojos de fuego.