Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

30.10.22

Nuestro inmenso jardín

 

Qué mañana tan hermosa.
A la luz del sol todo florece,
hasta la vida aunque ella 
se encuentre marchita,
florecer parece.
Y es que somos flores
en un inmenso jardín
que se llama vida,
regado por un jardinero
que con amor y esmero
enseña los caminos
para que nadie pise 
lo que con tanto amor cuida.

Pero en este inmenso jardín
crecen también malas hierbas
con deseos devastadores,
ocupando espacio entre las flores
que mueren atoradas
por sus malignas raíces.
Un jardín que no es perfecto;
de ello se encarga el hombre
desde el principio de los tiempos,
pues con desmedida avaricia
va sembrando cizaña
contaminando valles y montañas
destruyendo todo lo que pisa.

Necesita un fuerte insecticida:
¿El desprecio, o el amor?

-"-"-"-"-"

Yo también te perdonaría… si pudieran ir juntos el perdón y el desprecio. 
– Benito Pérez Galdós-
 

22.10.22

Aunque no te vea

 

Anoche miré la luna,
y allí perdido te encontré.
No sé si estaba soñando,
pero como luciérnaga
brille intensamente
agitando el pañuelo de luz.
No me viste,
estabas distraído
detrás de tus pensamientos
acariciando un corazón que no era el mío.
Brotaron celos del tallo viejo,
y traté de hacer conferencia
de sentimientos,
pero no hubo comunicación.

Quedé quieta y muda.
Busqué la huella de tu boca
para poner el color de mi carmín,
y no hallé  respuesta.

La luna dejó su nombre tras las montañas,
y la oscuridad surgió
con el recuerdo de tus palabras.

La luz de un sol radiante,
rozó este sueño en el que te decía:
Mis ojos te siguen besando
en las horas rotas de mis días.

14.10.22

No es el momento

 

Abro por un momento la puerta de los recuerdos,
y el pensamiento se me va
buscando rescoldos de días plácidos,
de instantes que mi atención reclama.
Hoy no encuentro,
hay una cortina que impide el paso
y no me deja ver.
El silencio alrededor me invita a ello, 
pero, no hay caso,
no es el momento.

Un sol esplendido entra por la ventana.
Quizás sea ese el impedimento,
quizás necesito opacidad,
quizás, luz decadente
para recorrer momentos ya pisados,
y disfrutar de aquel ambiente
de risas y alborozos 
que se encuentran antes del ayer.

Las sensaciones ocultas no afloran,
y mi hora de recreo termina.

Tal vez esta noche
cuando el aire se vista de soledad,
pueda traspasar al lado que fue,
donde todo era...
 

5.10.22

Amanece deprisa

 

Amanece con flores azules en el cielo.
Todo el resplandor acaricia un leve viento
que mueve las hojas de mi árbol viejo.

Amanece deprisa, sin pausa,
sin dejarme disfrutar 
el sopor tibio en mi despertar.

El brillo del sol naciente
se filtra con intensidad
por los poros de la persiana,
y noto en la piel
un día hermoso lleno de luz y serenidad.
Y pienso:
¿Pongo los pies en el suelo,
o sigo remoloneando entre las sábanas?
Mi cuerpo dice: ¡sigue!
pero la mente me llama perezosa,
igual que mi madre cuando me despertaba
para ir al colegio en aquellos tiempos
de Maricastaña,
donde mi cielo siempre era azul
con transparentes y blancos pañuelos 
que me saludaban en las mañanas.

Amanece deprisa, sin pausa,
y yo trato de frenarla
en la tibieza de mi sopor
conspirando con el tiempo.

Mientras, 
una dulce y serena melodía
atraviesa la pared de mi estancia,
mi sopor aumenta.
                 
 Y en el silencio del albor,
soñé,  ¡que soñaba!