Letras desprendidas de una pluma muy sencilla donde el amor y desamor son desgranados por sueños y fantasías hilvanados con alguna realidad. Son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, en el silencio de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO



21.9.20

Una sonrisa sin final

Imagen de Pinterest

Una sonrisa sin final
me ilumina la cara
cuando aparece en mi recuerdo
esa mirada que tanto tiempo hace...
Los sentimientos se ponen de pie
como juncos en la ribera,
firmes, pero flexibles con el viento
y siempre a la espera
que el velo del tiempo se rompa,
y se rocen las manos nostálgicas
entreveradas por una ilusión
que permanece intacta
a pesar de los años trascurridos
por mis veredas.

Quizás fue un espejismo
que con el tiempo se diluyó
y todavía no descubrí,
por falta de un encuentro.

Pero la sonrisa permanece
cuando apareces en mi recuerdo,
con un fuego cálido y reducido
como la llama de una vela.

Una sonrisa sin final
en el carmín de mis labios,
cuando traspaso el portal de la fantasía
donde me muevo sin reparos, y espero,
desentrañar el misterio de un amor
quizás inexistente,
mientras revoloteo como mariposa
en la alcoba de mis sueños
rellenando renglones que surgen al paso,
esperando el punto final.

Pero volveré, porque siempre vuelvo
a enamorarme del amor,
y recorreré los caminos de tu piel y mente,
haciendo de protagonista sin serlo
mientras susurro quedamente:
"perdona si te llamo amor"


14.9.20

¡Ah, si pudiera!

Irene Sheri   Tutt Art
Septiembre brilla en mi
como si quisiera borrar
las huellas del tiempo.
Imposible, porque amor
es lo único que tengo.
Él sigue joven como
las flores de primavera,
se ilumina con las miradas
y mantiene un perfume que envuelve
mis noches soñadas.

El mes de septiembre brilla en mi
humedeciendo de sensaciones
mis sentimientos,
fina y silente lluvia
para la aridez del alma
robada por el sol cada mañana,
mientras en él pienso.

En septiembre quisiera su mirada,
unos ojos sinceros que dicen mucho
y no dicen nada,
pues vuelan como mariposa
de flor en flor,
y se mimetizan dejando una huella
que nunca hallo.

¡Ah, si pudiera!
encontrar el cielo de su boca, en primavera,
donde viven los suspiros escondidos
para una noche sin tiempo.


8.9.20

Un día de agosto


Amanece azul.
Ha bajado la temperatura
y el cielo se va cubriendo
de nubes cenicientas.
El silencio es grande,
como un vacío del pensamiento
de los que quedan grabados en la memoria,
con esa intensidad que hiere
la vida en algún momento.

Hay un tranquilo susurro en la casa
que adormece el silencio.
Quizás llegue el rumor de la lluvia
y rebroten sueños de otros veranos
más movidos, más intensos.

Parece que el sol establece su presencia celeste
sobre el cielo y la tierra.
Un poderoso viento ha comenzado.
Las hojas de los árboles
sacuden el polvo del tiempo
produciendo un murmullo
como las aguas del río.

De pronto, el cielo se ha despejado
y todo brilla en el aire,
a la vez que cierro las líneas
de escasas sensaciones
distraídas por el silencio
de una soledad amiga
que encandila mi sentir,
y es que yo misma me parezco única
entre mi ventana y el cielo,
porque sin darme cuenta
le he robado la sonrisa al viento.

Todo está bien,
y un recuerdo se me escapa hacia ti.

30.7.20

Al alba

Arrullada por el runrún del sueño
desperté en la mañana,
con el corazón dormido
como las flores al alba,
y una sensación en el filo del sueño
que no recordaba.

Quizás eras tú
ronroneando en mi oído,
para que te nombrara.

Cierro los ojos nuevamente
y la serenidad me embarga.
El alba decora el cielo
de oro y plata,
como otras mañanas antiguas
de reminiscencias olvidadas.

Es temprano.
El reloj con su leve tic tac
me acompaña, y,
mientras me acuna la paz pienso:
¿algo que hacer...?
-¡Y qué te importa!-

Nada, yo decido.

Arrullada por el runrún del silencio
seguí entre las sabanas,
adormilada,
presintiendo el monte
más allá de mi ventana,
serena, indiferente, despreocupada,
¡feliz!,
fuera del tiempo,
donde el agua sueña,
donde canta el agua,
donde susurra el viento.
........

Donde se cierran los renglones 
... del pensamiento.

24.7.20

Volveré a pensarte

Mundo Onirico de max...

Cuando el sol se ciegue
y el brillo del atardecer
aparezca en el horizonte,
volveré a pensarte.

En esos momentos
en que una soledad sosegada
se hace presente
en la línea del pensamiento,
volveré a pensarte,
para que no se me olvide
que existes en mi corazón,
mientras una lánguida nostalgia
recorre las fibras de mi cuerpo.

Sí, volveré a pensarte
con palabras sobre el papel
en las noches de insomnio,
rellenando renglones
con la dulce armonía de un sentimiento
dormido en los telares del tiempo.

Volveré a pensarte otro día,
cuando no me distraigan
los avatares de la vida,
cuando la brisa de una noche veraniega
me cubra de viajeras sensaciones,
entonces, volveré...
al sueño de las distancias,
mientras toca el alba
guitarras de mil cuerdas.


17.7.20

¡Ah poeta!

Oigo la voz de un poeta
que imita el susurro de la lluvia,
el susurro del viento,
el susurro del río a orillas de la vereda.
Quiero empaparme con su voz
y aprender las notas de sus palabras
melodiosas y serenas,
como plácida brisa
en una noche de verano
que refresca la piel sedienta.
Pero no llega con claridad,
y el sonido se pierde
al otro lado de la soledad.
¡Ah poeta!, acércate más,
y regálame la cadencia de tus letras,
que en ellas quiero perderme
desde diciembre a una nueva primavera,
hasta que a mi verbo le salgan flores
imitando tu sapiencia.
¡Ah poeta!, bésame con tu mirada
mientras me enseñas a escribir
con las palabras adecuadas,
y así poder hechizar el sentir,
de aquellos que creen en los sueños,
en las luces de Bohemia,
en la magia de un espejo,
y en “una forma de amor
que solo existe en el silencio”.

10.7.20

¡Qué calentura!

bello
El cielo azul está, ¡tan azul!
que las nubes no se atreven a salir
para dar un respiro
a este calor asfixiante,
donde crepitan hasta los árboles
como leños en el fuego.
Cantan en la tarde las cigarras
ensordeciendo el ambiente
con su voz disonante.
¡Y ni un pañuelo blanco en el cielo
que de sombra!.

La humedad no hace presencia,
y la aridez impera.
Hasta mi corazón está árido,
no produce, no da nada,
no conoce ni siquiera una mirada;
se encuentra ardiendo,
¡pero ardiendo de calor!,
lo suficiente para estar mudo, ciego,
¡y sordo!... un consuelo.

Necesito en estos días calientes,
una boca silenciosa,
unos ojos oceánicos, profundos y tiernos
que apaguen el fuego del corazón
como si me bañara en ellos,
mientras llueven sensaciones refrescantes
en las aristas de mis festivales,
que me hagan reír y soñar
para que nadie sepa:
que soy mar bravía, mar serena,
en los brazos de un desierto,
donde por arte de magia y del ensueño,
siempre encuentro un oasis.

3.7.20

Esa luz se extingue



Esa luz que llevas en la mirada
se extingue como la de una vela al viento.
Ya no alumbra como alumbraba,
es débil como la llama de tu corazón
ensamblado en razones que no alcanza.
Esa luz dorada, incitante,
se disuelve en la nada,
porque la geometría de tu cuerpo
ya no acompaña;
está minimizada entre otras luces
refulgentes como el sol.

Pasa el tiempo y nada perdura,
solo la ternura del amor
que acaricia el alma y da luz al corazón.
Son manos viajeras
que te invitan a la fiesta de un amanecer,
mientras el día baila y camina
hacia el filo de un sueño,
recordando así, un viento de primavera
y unos ojos oceánicos por doquier,
seducidos por la luz que llevabas en la mirada.

Inclinada sobre una tarde cualquiera,
echo un puñado de letras al viento,
según han caído, así las dejo,
mientras con el pensamiento
esparzo un deseo :
Que el tiempo nunca rompa la piel
ni el corazón se haga viejo,
para poder cantar al amor
al mar, al sol... al viento.


26.6.20

Noche que fluye lenta

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Quisiera hablarle al viento
pero en el aire, no se encuentra.
Todo está pausado y en silencio.
La noche avanza en pos del alba,
y las percepciones duermen
en una mente que viaja hacia... nada.

¿En qué pienso?,
¿qué sensaciones tengo?.
En este momento solo una:
enojo, porque el sueño me abandonó
como se abandonan los trastos viejos.

Quisiera hablarle al viento
pero en el aire, no se encuentra,
y fluyen los minutos
marcando el tiempo
en una noche caliente
hacia la luz de otro día más,
pero... otro día menos.
Y mi boca cerrada
y también,
mis sentimientos;
yo despierta,
ellos durmiendo.
Solo el pensamiento bulle
como bulle el agua hirviendo
en una noche de insomnio
que fluye lenta,
como un mar cansado
que busca un puerto.

El fondo de la oscuridad
va cerrando su traje viejo.
Caen las sombras
pisadas por un crepúsculo matutino
mientras oigo unos pajarillos
que despiertan en la ciudad
antes de que se apague
la última estrella,
y se ilumine el tapiz del cielo.

Y yo, despierta,
abandonada por el sueño.
Y otra noche más,
pero... otra noche menos. 

19.6.20

Cierro los ojos


Transita el ocaso por los flecos del viento.
Cierro los ojos y lo percibo todo, todo,
pues soy como el ababol
hechicera y poderosa
que escucha tu silencio, siempre...

Cae la noche sobre el horizonte.
La luna se abre de par en par
iluminando con enigmática languidez,
los pasos noctámbulos.
Los pensamientos se armonizan
en un dulce sueño
del que no quieren despertar.
Todo pesar se diluye,
y tu recuerdo se despide
mientras guardo en mi secreter
la llave del olvido,
hasta que la luz del alba
se filtre por los resquicios de la persiana
y lo perciba todo, todo,
y, las palabras de tu silencio,
siempre…
pues soy como el ababol,
hechicera y poderosa
y sé lo que sientes,
pues nada se resiste
al poder de mi mente.

12.6.20

Escribí

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Escribí palabras de amor en blanco
para que no se vieran,
y quedaron los renglones deshabitados
como flor en noviembre
que resiste los impactos de la naturaleza.
Escribí una a una todas las letras
como las notas de una canción
que en el aire se elevan,
pero solo mi corazón las escuchó
entre el rumor del viento
en el silencio de una espera
que burbujea cada vez más lenta.
Escribí tu nombre
y desapareció entre la niebla;
ya no me asombra, solo se aleja
como el beso de la lluvia
en una tierra árida y seca.

Sigo escribiendo sin ton ni son
palabras al viento,
y el día se pliega amablemente
hacia una noche perfumada de primavera,
mientras llego a la certeza:
que soy, aunque tú no seas,
ni nadie...

6.6.20

Hilando recuerdos


Aquella explosión de sentires
revolotearon en un cielo
siempre primaveral,
cuando la luna 
se suspendía de sus hilos plateados
en un bamboleo al ritmo del viento,
enamorando las horas
en un paisaje sin estrenar.

Todo ello,
quedó sellado en los ayeres.
Ese pasado,
una rueca donde hilar recuerdos.
Sensaciones prestadas por las agujas del reloj.

Nada queda en la amanecida,
el hechizo del tiempo lo envolvió sutilmente 
en el cofre del corazón,
allí, en el desván 
donde las remembranzas duermen 
con el sutil deseo de ser desempolvadas
por el beso de una memoria trasnochada.
El efecto será engrandecido,
y cada vez más hermoso.
Mentes ágiles,
deseosas de volver a vivir
esa explosión de sentires
que dan los años jóvenes
desaparecidos en el tiempo.

Un paseo lento y cálido
entre el corazón y la razón, 
van hilando los románticos soñadores
si la vida no les roba la propia historia,
donde todo muere, sin morir…

El futuro, no existe,
mientras lo escribía se hizo presente,
y camina hacia el desván
de los recuerdos.

30.5.20

Bebo de pequeñas sensaciones

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Bebo de pequeñas sensaciones
y la felicidad me embarga.
Una mirada, una palabra,
un pensamiento en la boca
y se ilumina el espejo
donde miro ilusionada.
Qué será será,
creo que no es nada,
solamente son letras
que de principio a fin
por los dedos se resbalan,
cuando de la realidad me divorcio
y me enamoro del vaivén de las fantasías
que acunan el alma.

Allá, entre los flecos del viento
separando unas ráfagas oxidadas,
algo ha quedado pendiente, sin prosperar
entre tu palabra y mi palabra,
mientras los instantes por el reloj, pasan,
y se hace viejo el corazón
como la noche cuando espera el alba ,
pero ella surge esplendida
con rumor a rocío,
a gotas de  fuente cálida,
a flores de la campiña,
¡ a primavera rosada !.

Bebo de pequeñas sensaciones :
una mirada, una palabra,
un café en una terraza.
Es una brevedad fuera del tiempo...
pero con kilómetros de luz
que avanza.


25.5.20

Lo dejaría todo por ti


Lo dejaría todo por ti,
¡qué bonito suena eso!
pero llegó el tiempo
que no dejaría nada por nadie.
estoy bien donde me encuentro.

Para mí,

las nubes ya están muy elevadas,
son pañuelos blanco que me dicen adiós
sin pararse en la ventana,
porque saben que ya no flotaré con ellas
aleteando con ilusión mis alas,
ni me columpiaré
en las pestañas de la luna
ni en los flecos de las estrellas,
ni en el volcán de cualquier corazón
pintado en el portal de la fantasía.

Preparo mis zapatos de invierno
los que se agarran bien a la tierra,
los que nunca flotan por el peso,
los que nunca se mecen en el vaivén
de una ola traviesa.
Hoy, no.

Quizás... quizás mañana
cuando los colores de la primavera
me inviten a olvidar el tiempo
que estropeó mis aristas,
y entonces,
pintaré mi sonrisa de carmín
mientras me eleva el viento
hacia un lugar,
donde los aromas palpitantes
trepen por mi cuerpo
como nunca y siempre.

18.5.20

Acróstico - En la sonrisa de mis labios

Resultado de imagen de mujer hablando al oido de hombre
En la sonrisa de mis labios

En la sonrisa de mis labios,
nacen sentires que te llegarán :

Larga noche de luna llena
amenizada con una melodía ascendente.

Susurros color carmesí sobre tus
oídos aturdidos por las sensaciones
no percibidas ya, en el presente.
Ríos de humedad en tu campo árido
inundando las grietas del olvido,
sensaciones sin talla, pero...
agitadas por la cadencia de un suspiro.

Días de claros clarines
en la sonrisa de mis labios, suenan,

melodía de nuevas primaveras
inoculadas por el veneno de los
sueños soñados

labrados en la imaginación;
acción robada a las letras que
bailan sin orden ni concierto,
improvisando una ensoñación
optima en amores, que,
suavemente avivará tu corazón...
                                                 ...y el mío.