Hermosos días ha vivido Madrid con la visita de su Santidad León XIV.
Mensajes muy claros e importantes los que ha dejado en todos los lugares de reunión que ha llegado a miles de personas. Cabe destacar el del Congreso de los Diputados, dada la situación de la política actual tan agresiva.
Les ha debido sentar bien a todos los que allí estaban por los siete minutos de ovación que le dieron cuando finalizó el evento. Todos no asistieron, y de los que estaban, algunos hipócritas... y otros dirigiéndose a Él en catalán, creo que un feo detalle.
Cada cual escuchó con atención, unos con la oreja izquierda, y otros con la oreja derecha, así, supongo que quedaron todos contentos.
Espero les sirvan de algo, y piensen más en el pueblo que gobiernan y no en sus bolsillos.
Todos y cada uno de los actos han sido muy emocionante porque es un hombre lleno de amor y cercanía. Tan bello y emocionante que daban ganas de abrazar y refugiarse en sus palabras.
Palabras muy certeras y claras en todos y cada uno de los eventos. Me quedé con una frase que dijo, aunque yo de eso estoy segura: Abrir las puertas a Cristo, Él no quita nada, solo da.
Los actos han estado amenizados por grandes del arte y el deporte, que el Papa ha visto y escuchado con mucha atención y recogimiento.
Antonio Banderas dio un pequeño discurso lleno de reflexiones que fueron maravillosamente acogidas por el público que allí se encontraba, y por su Santidad que asentía con agrado.
Me imaginó que habrá no creyentes que leerán esto, y espero no piensen o digan lo que ya he oído, irreverencias, antes de la llegada del Papa.
Bueno, esa gente para mi, no cuenta, aunque si me oyera el Santo Padre, me reprendería...
Ha sido algo histórico pese a quien le pese.
Le doy la enhorabuena a todos los que se han ocupado de la logística, de la seguridad impecable que ha funcionado en la ciudad, con la que su Santidad ha podido recorrer las calles de Madrid, un Madrid que es de todos, ( y si no que se lo pregunten al político Rufián, independentista catalán, que lleva viviendo en Madrid 10 años, y solo iba a estar unos meses, :)))). Y es que ya se sabe... de Madrid al cielo.
Su Santidad ha hecho un gesto de lo más tierno, ha bendecido a todos los bebés que le ofrecían parándose a cada paso en todo el recorrido que ha hecho por las calles.
El colofón ha sido en el estadio de futbol Santiago Bernabéu, lleno hasta la bandera, donde su Santidad parece que estuvo muy a gusto a pesar de las jornadas tan apretadas que había tenido.
Que Dios guarde a este Papa tan digno y amoroso, y le acompañe en toda su andadura tejiendo redes que es su máxima.
Muy emocionante su visita. Gracias Papa León.















