contigoenladistancia
Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.

LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN, SON LIBRES COMO EL VIENTO
22.4.26
Lo que el tiempo se llevó
13.4.26
Días en la aldea
tan completa, que todas las horas
se asomaron a mis ojos
cada vez más inquietos
Al otro lado de los cristales,
la noche fría,
y silencio, mucho silencio,
tanto, que oía los latidos del tiempo.
En esta ocasión no murmuraba el río,
ni el viento, ni piaban los pajarillos,
ni ladraban los perros,
porque aquí en la aldea,
todos dormían menos mi cuerpo.
Miro nuevamente el reloj y,
ya pronto se irá la noche...
&
&
Ha pasado Semana Santa,
y las personas han volado a las urbes.
Yo aquí sigo en mi otra ventana
mirando como llueve
después de unos días preciosos de primavera,
experimentando
una sensación desconocida.
.
.
.
.
V
Soy la única habitante de este pequeño barrio.
Ni un alma ha quedado.
Hay más silencio que nunca,
Los jilgueros no se oyen. Llueve.
No late ningún corazón en las casas,
ni el humo de las chimeneas
dibujan rizos en el viento.
Solo se oye el burbujeo acuoso del pequeño río
que se desliza abundante en esta época.
Fuera, el diluvio a ratos.
El monte gris y desolado.
Desde la galería donde me encuentro,
miro calle arriba y calle abajo,
nadie.
Las puertas y ventanas vecinales,
cerradas.
Mi perro Wes también mira calle arriba, calle abajo por si ve un gato para ladrarle como un loco.
Y aquí me encuentro, experimentando esta sensación tan solitaria y nueva.
La verdad que tener una aldea para mi sola no está nada mal, mientras, no vea cualquier animal de los que andan por el monte y cruzan para beber agua en el río, o, que llegue la noche.
Pero se terminará en breve porque vuelve una de mis hijas... y en un par de días o algunos más, volveremos al asfalto.
Al día siguiente amaneció un día de lo más hermoso, y todos los siguientes alegres cantaron los pajarillos. El monte bajo el sol relucía, como relucen los luceros en una noche limpia.
8.2.26
Palabras, no tengo
Tengo ganas de soltar
palabras, pero no tengo.
oyen pero no escuchan
porque lo que llega
es un eco gastado, sin novedad
y palabras para responder no encuentro?.
¿O será algo más cierto?
Que con la expresión bien,
no me defiendo.
También la imaginación,
la fantasía, la ensoñación,
que antes fluían
cuando dominaba el pensamiento,
a mi alrededor ya no vuelan
no las encuentro.
Pero tengo sueños, lo sé,
aunque se van a la noche
cuando profundamente duermo,
y al despertar, no hay huella,
no hay recuerdo.
Me gustan los sueños despiertos,
los que bailan suavemente
como las hojas al viento
y quedan atrapados
en un rincón del pensamiento,
pero me faltan las palabras
para lanzarlas al viento.
¿Habré perdido también
la capacidad del asombro?
Quizás sí,
pues todo se repite
como el camino de las aspas
en un molino viejo,
y esto me adormece
y languidezco...
Porque,
¡palabras no tengo!
3.2.26
SANITARIOS... DEL BLOG, FRANCONETTI
ESTA ENTRADA LA HE COGIDO DEL BLOG DE FRANCONETTI PARA HACERLA MÁS EXTENSIBLE Y COLABORAR EN ALGO CON LOS SANITARIOS DE ESTE PAÍS.
SANITARIOS
He recibido un manojo de reivindicaciones sobre nuestros sanitarios que por su interés general entiendo que debo compartirlas con vosotros...
Mi intención es aportar, con la mejor de las intenciones, apoyando y defendiendo casos tan necesarios como justos, como he hecho otras veces...
31.1.26
Enamorarse y no - de Mario Benedetti, y luego... yo
Mario Benedetti
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva,
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio.
Por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
26.1.26
Reflexiones de estar por casa
¿La vida?, un regalo de Dios, y a quien no le guste así… un regalo de la propia vida.
Nos hacemos mayores, físicamente todo se deteriora. Lo más feo se agranda, lo más hermoso se encoge. ¿Por qué no puede ser al revés para seguir luciendo en condiciones hasta el final?.
Estas son reflexiones de estar por casa, y desde luego no le gustarán a las personas que escriben cosas más relevantes, ni a otras que tienen preocupaciones existenciales... Una angustia que surge al cuestionar el sentido de la vida, propósito, o la propia identidad. En esto último, ¡qué desperdicio de vida ¿no?, si todos vamos a terminar en el mismo lugar.
Pero estás reflexiones mías serán irrelevantes, pero son desenfadadas y además muy cómodas, y desde luego, no hay que darle vueltas a la cabeza pensando... quién soy, de donde vengo etc.
¿Poca madurez? yo soy feliz y puedo decir, (y es verdad): solo sé, que no se nada, como dijo el filósofo griego, Sócrates. Creo que mucha humildad por su parte.
Y hablando de madurez. Es que todavía de vez en cuando tengo aleteando a mi alrededor esa niña inocente que se ilusionaba con cualquier cosa, y ahora, eso da mucho juego en algunas ocasiones.
Y me pregunto, ¿Para que sirve tanta madurez? Por ejemplo, ¿para ser presidente de cualquier país mintiendo a los pueblos, y jugando a las guerras sin importarles las vidas que se pierden y el sufrimiento de las que quedan?
Todas las personas de bien queremos que el mundo camine por una senda de respeto y amor al prójimo como nos enseñó alguien Superior, que al menos de lo que me enseñaron y he leído, no enseñó nada malo sino todo lo contrario.
En fin, para que seguir con reflexiones de "tres al cuarto", pensaran algunos.
Con esta expresión, solo le quito un poco de valor a lo expuesto, y aún así, escribo porque me... apetece.
En una ocasión busqué de donde venía esta frase, y por lo visto empezó a utilizarse cuando acuñaron una moneda de cobre entre los siglos XIV al XIX aquí en España llamada "cuarto" cuyo valor era ínfimo y equivalía a cuatro maravedís de vellón, y hoy día, una diezmilésima de euro.
Lo demás se puede suponer porque la frase misma, lo dice todo.
16.1.26
Le dije sin palabras
¡Ah poeta!
Siéntate a mi lado, le dije sin palabras,
y regálame la melodía de tus pensamientos
letra por letra,
pues de esa manera
llenas de regalos mi invierno
y se me olvidan los pesares y las penas.
Después de muchas primaveras
cosechando flores en la luna
y racimos de besos
en los labios de las estrellas,
llego lo inevitable :
Los brillos se diluyeron
y de mis alegrías se apagaron las velas.
Se arrugó el cuero,
se fruncieron las aristas
y los vertices crecieron
como flores en primavera.
Entonces llegaste tú con tu arte
expresado en bellos poemas,
y surgió la magia, la melodía,
y tus ánimos para que escribiera.
¡Ah poeta!
he perdido esa melodía de tu verbo,
se fue imponiendo la distancia,
la pereza, la desidia,
y ya no me acompaña la fantasía
que al besar con la mirada
tus palabras escritas,
tan dulcemente me seducían.
¿Qué hago ahora poeta
sin la voz maravillosa de tus letras,
si ya no me sorprende un bello atardecer
ni una noche de luna llena?...
...Le dije sin palabras.
7.1.26
La luna como testigo
La luna se desliza por la fisura del sueño,
y observa en silencio un cuerpo
cansado de girar como brújula sin norte
entre mares del pensamiento.
Hay un mapa en ellos
con señales confusas.
Son como pétalos al viento
perdidos en los pliegues del insomnio.
Unas sabanas desordenadaslaceran la piel.La energía vibra sin regalar descanso.La vigilia se muestra inquieta en el tic tac del tiempocon visos de un amanecer fatigado.
La luna calla,pero su luz es testigode unos ojos que suspiran errantesdeseando una dulce quietud.
Mientras, ella se retirapara dar paso a la alboradaque suavemente se aproxima.
Los ojos que el desveloha dejado sin descansose abren al nuevo día,y a pesar de todo, son felices por ver la vida...
12.12.25
Vestida de luz y color
vestida de luz y color
derramando estrellas
sobre los corazones.
En las mesas rebosan manjares,
turrones y mazapanes
y entre risas olvidamos:
la carencia de los pobres,
el milagro de la vida.
Más, aquel veintiocho de diciembre
como un eco lejano
regresa a mi memoria
con fuerza :
cruzó el horizonte,
dejándonos la más triste inocentada
a tres días de nacer un nuevo año.
Las luces se apagaron en mis ojos,
y aunque el sol salió al amanecer
todo era grisáceo.
Han pasado muchos, muchos años,
y los colores volvieron a florecer.
Miro las flores en primavera,
las mariposas danzando en verano,
los ocres del otoño
y si la suerte sonríe,
la blanca nieve del invierno
en las palmas de mis manos.
y también algún enfado
porque así, respira la vida.
Pero siempre, siempre,
estarás en nuestros corazones
como un faro en la lejanía.
Y a pesar de las sombras
y los giros de este camino efímero,
la vida sigue siendo lo más bello:
Una brisa de instantes,
Os deseo unas Fiestas llenas de amor y paz, y que vuestras mesas estén repletas de felicidad compartida con vuestros seres queridos.
27.11.25
Las golondrinas de Bécquer y sus "peros" & Elda
Bécquer
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y en mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
esas no volverán.
Elda
Dices muy bien mi querido Gustavo
las mismas nunca más han de llegar
porque en el último viajar murieron
y anidar no podrán.
Yo volveré aunque de volar cansada,
a reiniciar del ayer, nuestro amor
mientras las nuevas golondrinas buscan,
Bécquer
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día....
ésas... ¡no volverán!
Elda
a cubrir la hermosa tapia del jardín,
con flores en la nueva enredadera
con su olor a jazmín,
y también se cubrirán de rocío
como en aquellas mañanas de abril,
Bécquer
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate,
¡así no te querrán!
Elda
Volverán a tus oídos de mis labios
una canción de amores a entonar
porque mi corazón despierto dice,
no te dejó de amar.
decir puedo sin mentir, sin errar,
que felices las nuevas golondrinas,
en mi balcón y en el tuyo volverán
17.11.25
Te vi entre la bruma
Imagen elaborada por la IA
2.11.25
Las hojas me hablan
La hoja de los árboles
me dice que está triste
porque el otoño le susurra
que va siendo hora de abandonar su rama,
donde vivió abrazada al sol
y acariciada por la brisa
de muchas madrugadas.
Pero no solo me refiero a esa hoja
y alcanzó su belleza cuando fue tintada.
Hablo también de la hoja vacía y blanca
porque en ella no hay ni una línea,
ni una sola palabra.
Quizás, unos dedos distraídos y soñadores
tatúen en su piel nívea
una flor coloreada,
mientras la imaginación vuela
buscando las letras deseadas.
pues terminó arrugada en la papelera
y ya no es nada...
¿Qué me dicen las hojas de la vida?:
Me dicen que sonría hoy,
porque quizás mañana se apague la luz,
*****
“La sonrisa es una línea curva que lo endereza todo” Phyllis Diller
25.10.25
Un suspiro del viento
17.10.25
Parecía que no
Parecía que no,
pero el insomnio
va entrando en la noche,
o la noche en el insomnio.
Sin embargo
el pensamiento está dormido,
por lo tanto me centro
en las percepciones.
Es una noche sin luna,
muchas estrellas titilan en el firmamento.
El lugar donde me encuentro,
en silencio.
Solo una respiración... la mía.
Tan silenciosa, tan pausada, tan…
Hay una luz que me acompaña,
es la farola de la calle
a unos pasos de mi ventana.
Miro al horizonte y solo oscuridad.
El monte ha desaparecido
diluido en la penumbra.
Dicen que en la oscuridad
surgen los sueños;
no será esta noche sin luna,
sin imaginación, o sin cuentos.
No hay susurros,
ni siquiera susurra el viento
y el pequeño río
parece que también quedó en silencio.
Algo tiene la noche de valiente y hechicera,
cuando de la naturaleza se lleva los colores
y solo el día los recupera.
6.10.25
Allí, en lo alto...











