Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

28.2.18

Momentos

Cielo claro en la oscuridad de la noche.
Tras los cristales, las luces apagadas,
todo duerme en el silencio.
Solo las farolas alumbran la calle desierta
con el frío que se aprecia en su reflejo.
Las ramas desnudas se cimbrean perezosas
al son de una guitarra imaginaría.
Los semáforos siguen bailando sus luces 
a todo lo ausente
mientras se acerca la madrugada.

Unos ojos cansados de mirar el insomnio,
otean este paisaje urbano sin color
esperando al sol que vista de matices
la alborada.

¡Y otro día más sobre la piel 
deseosa de descansar en la noche!.
Deseosa de descansar cuerpo y mente,
deseosa de descansar los pulsos 
que laten a un ritmo sin son
mas allá del pensamiento,
donde la imaginación entretenida,
coge margaritas gastando horas de sueño..

Mañana será otro día y quizás,
duerma profundamente en la oscuridad
si las palabras sin voz, no hablan,
y la imaginación termina de coger flores.


21.2.18

Antes que te olvide en el olvido

Imagen relacionada

Versos en rojo, de Mario Benedetti.


Mire donde mire yo te encuentro,
porque tu siempre existes dondequiera,
y aunque seas un delirio una quimera,
me atormentas con solo un pensamiento.

Me dueles porque no te tengo,
perteneces a otra flor a otro mundo
donde quiero acercarme y no es posible,
porque son sueños,
y algunos sueños son absurdos.
No tienen piel, no tienen tacto,
son como el humo que huele a incendio,
que al extinguirse se diluye
entre los silbidos del viento.
Pero existes mejor donde te quiero,
y ahí te guardo, como luz para mi calle
refugio de mi sentimiento,
un lugar donde vivo aparte.

Mientras la noche pase y yo te tenga,
serás mío,
aunque luzca el sol, o sople aire.

Tengo que amarte amor,
tengo que amarte,
antes que te olvide en el olvido,
antes que de mi boca, tu nombre aparte.

14.2.18

Reeditado - Le tengo dicho (Décimas)


FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS

Le tengo dicho a cupido 
que no me tire más flechas
pues no da dos a derechas
y confunde el cometido.
Quiero que tenga sentido
o me deje ya tranquila,
pues no quiero ser pupila
de ningún viejo insensato,
que se las dé de jabato 
cuando solo es una anguila.

Que me busque un caballero
le digo constantemente,
más es poco inteligente
buscando al hombre que quiero,
y aunque pone mucho esmero
no sabe tirar con flecha
su maña es bastante estrecha,
y así, me doy por vencida
aunque se pase mi vida,
sin encender esa mecha.

10.2.18

Según el color de la mirada


Con los ojos abiertos,
camino por los senderos que me regala la vida,
para no perder nada 
que pueda producirme una ilusión.
El tiempo corre en contra,
el sendero se inclina cuesta abajo
y la velocidad del reloj aunque igual,
va más deprisa.
Quizás no haya tiempo de ver
lo que con la mirada, no vi,
nimio pero intenso.
Paisajes que pasaron como gota de agua
en el resbalar de un cristal cualquiera.
Hoy,
puedo ver como ríe el sol en un charco,
como el viento riza las nubes,
como la luna llena brilla intensa,
y como el mar canta
y deja su espuma blanca sobre la arena.
Los balcones vestidos de flores,
el río que fluye por la alameda,
la ciudad llena de zaptatos de colores
por sus aceras.
Simple y bello, como la vida misma,
según el color de la mirada,
casi siempre pretérita en su nacimiento.


3.2.18

Mis palabras son tuyas

Imagen relacionada

Mis palabras son tuyas,
te las he robado para hacer un poema,
un poema delicado como eres tú, 
como es tu voz que me recuerda la primavera.
Pero he esperado tanto
sentada en los colores del otoño, 
que me han cubierto las hojas
y se han perdido las letras.
Ya no podré escribir 
sobre ese cariño que prestas
en cada uno de tus versos,
¡poesía celestial!; 
mas, puedo usar las mías, carentes,
pero con la fuerza de mi sentir invernal
y con tanta dulzura y calidez, 
que derretirá nuestro invierno 
en aguas claras de abril,
mientras vea en tu mirada desconocida,
todos los ayeres de la juventud
hilo invisible donde estoy sujeta,
más allá del pensamiento.