Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

25.6.22

A las manos, no le hacen falta palabras

 

Cierro suavemente las manos
para que no se vayan las sensaciones
que todavía cuando te pienso,
tengo guardadas en el corazón
después de tantos años.

Si cierro los ojos y me concentro,
puedo recordar el tacto 
de tus manos en las mías,
cuando paseábamos agarrados
por cualquier vereda del campo
o por las avenidas.
Mis manos heladas en invierno
y las tuyas calientes como una estufita,
tiernas y acogedoras daban calor 
dentro del bolsillo de tu abrigo, 
a las mías.
Ese gesto que siempre adoré.

Son las manos unidas
palma con palma,
más sinceras que las palabras.
En el amor y en la amistad,
un canto a la verdad. 

Amigo, quiero encontrar tu mano
y darte la mía,
para que en ellas queden tatuadas
las huellas de tu alma y la mía.


"Si no sabes que hacer con tus manos, transfórmalas en caricias"  -Jasques Salomé-

18.6.22

A mi me digo, y a ti

 

En una ocasión quise escribir para ti,
para ti, y para ti,
las letras más bellas del mundo,
pero no tengo el don.
Mientras, pensé y me dije:

¿Por qué quieres escribir 
si no tienes nada especial que decir?.
Tu vida es sencilla, buena, bastante buena,
de momento no tienes penas,
tus sentimientos los inventas
porque careces de ellos
y de esa sensibilidad que no deseas,
porque hace sufrir y te sientes pequeña...

A ti, hembra o varón,
que estás ahogado
en un sentir profundo
dando vueltas como una ruleta,
a veces, la luz del sol no te llega.
Has cerrado las ventanas,
estás a oscuras,
a la sombra de tus nefastos pensamientos
que no te dejan ver los colores
del cielo, ni de la tierra.

¡Abre las sombras!
arranca el rejón de tu pecho
y sal a sembrar nenúfares
en el lago de tus profundos ojos
para que salgan flores.
Y vive la vida con alegría,
total, si lo piensas bien,
para que amargarse si son dos días.

Te digo, ¡y me digo!

*
Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio. (Leonardo Da Vinci)

11.6.22

Hoy no... me hables

 

Una mirada melancólica
al pasado me lleva
y me llena.

¿Será este presente
gris nube
que formé,
navegando en el vacío?.

Dime el porqué,
si en mi exterior
todo está bien.

Algo atenaza
y sujeta,
la luz se apaga.
Intermitente
quiere reflejar fijeza.

Hoy no.

El pensamiento marchito
como jardín sin agua,
se ha quedado
en el interior profundo.
Mal sitio 
para recibir luz.

Todo 
lo que profundiza,
duele.
Allí se encuentra algo,
zafio, inherente
que bulle
en palabras que no brotan,
y se pudren.

Ven, y cierra por mi
ese fondo,
para que el olor
no afecte 
a la boca que sonríe,
y mata el pensamiento
con un beso.

3.6.22

Sola, solo...

 

Quisiera volar como hija del viento,
pero las alas se van deteriorando 
y ya solo quedan unas pocas palabras
asentadas a los pies.
No se elevan, no tienen fuerza
para modelar sueños en el aire.
Sueños nacidos de la imaginación
pintando amores,
perfumes,
estaciones.
Cielos ensombrecidos,
cielos soleados.
Tierras perfumadas
y bendecidas por lluvias necesarias.
Árboles desnudos, 
árboles trajeados de primavera.
Cualquier ensoñación
donde las alas al viento
manifestaban fantasías,
y tú, entre ellas,
con un atisbo de realidad
mientras aparecías 
entre mis líneas.

Vientos centrales arraigados,
más auténticos que otros vientos
que soplaron coloreando
las teselas de un corazón solitario.

¿Solitario?,  ¡no!.
Sola... solo cuando dibujo palabras,
porque llena de amor estoy por la vida
y por mis estrellas terrenales.

Y es que no dejan de salir flores
en mi corazón de invierno.
Unas veces pasan desapercibidas,
y otras, a distancia las huelo.
Y cuando eso ocurre,
se llena mi corazón de alegría,
pues esas flores no pueden ser otras
que las más importantes:

Salud, amor  y vida.