Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

30.7.20

Al alba

Arrullada por el runrún del sueño
desperté en la mañana,
con el corazón dormido
como las flores al alba,
y una sensación en el filo del sueño
que no recordaba.

Quizás eras tú
ronroneando en mi oído,
para que te nombrara.

Cierro los ojos nuevamente
y la serenidad me embarga.
El alba decora el cielo
de oro y plata,
como otras mañanas antiguas
de reminiscencias olvidadas.

Es temprano.
El reloj con su leve tic tac
me acompaña, y,
mientras me acuna la paz pienso:
¿algo que hacer...?
-¡Y qué te importa!-

Nada, yo decido.

Arrullada por el runrún del silencio
seguí entre las sabanas,
adormilada,
presintiendo el monte
más allá de mi ventana,
serena, indiferente, despreocupada,
¡feliz!,
fuera del tiempo,
donde el agua sueña,
donde canta el agua,
donde susurra el viento.
........

Donde se cierran los renglones 
... del pensamiento.

24.7.20

Volveré a pensarte

Mundo Onirico de max...

Cuando el sol se ciegue
y el brillo del atardecer
aparezca en el horizonte,
volveré a pensarte.

En esos momentos
en que una soledad sosegada
se hace presente
en la línea del pensamiento,
volveré a pensarte,
para que no se me olvide
que existes en mi corazón,
mientras una lánguida nostalgia
recorre las fibras de mi cuerpo.

Sí, volveré a pensarte
con palabras sobre el papel
en las noches de insomnio,
rellenando renglones
con la dulce armonía de un sentimiento
dormido en los telares del tiempo.

Volveré a pensarte otro día,
cuando no me distraigan
los avatares de la vida,
cuando la brisa de una noche veraniega
me cubra de viajeras sensaciones,
entonces, volveré...
al sueño de las distancias,
mientras toca el alba
guitarras de mil cuerdas.


17.7.20

¡Ah poeta!

Oigo la voz de un poeta
que imita el susurro de la lluvia,
el susurro del viento,
el susurro del río a orillas de la vereda.
Quiero empaparme con su voz
y aprender las notas de sus palabras
melodiosas y serenas,
como plácida brisa
en una noche de verano
que refresca la piel sedienta.
Pero no llega con claridad,
y el sonido se pierde
al otro lado de la soledad.
¡Ah poeta!, acércate más,
y regálame la cadencia de tus letras,
que en ellas quiero perderme
desde diciembre a una nueva primavera,
hasta que a mi verbo le salgan flores
imitando tu sapiencia.
¡Ah poeta!, bésame con tu mirada
mientras me enseñas a escribir
con las palabras adecuadas,
y así poder hechizar el sentir,
de aquellos que creen en los sueños,
en las luces de Bohemia,
en la magia de un espejo,
y en “una forma de amor
que solo existe en el silencio”.

10.7.20

¡Qué calentura!

bello
El cielo azul está, ¡tan azul!
que las nubes no se atreven a salir
para dar un respiro
a este calor asfixiante,
donde crepitan hasta los árboles
como leños en el fuego.
Cantan en la tarde las cigarras
ensordeciendo el ambiente
con su voz disonante.
¡Y ni un pañuelo blanco en el cielo
que de sombra!.

La humedad no hace presencia,
y la aridez impera.
Hasta mi corazón está árido,
no produce, no da nada,
no conoce ni siquiera una mirada;
se encuentra ardiendo,
¡pero ardiendo de calor!,
lo suficiente para estar mudo, ciego,
¡y sordo!... un consuelo.

Necesito en estos días calientes,
una boca silenciosa,
unos ojos oceánicos, profundos y tiernos
que apaguen el fuego del corazón
como si me bañara en ellos,
mientras llueven sensaciones refrescantes
en las aristas de mis festivales,
que me hagan reír y soñar
para que nadie sepa:
que soy mar bravía, mar serena,
en los brazos de un desierto,
donde por arte de magia y del ensueño,
siempre encuentro un oasis.

3.7.20

Esa luz se extingue



Esa luz que llevas en la mirada
se extingue como la de una vela al viento.
Ya no alumbra como alumbraba,
es débil como la llama de tu corazón
ensamblado en razones que no alcanza.
Esa luz dorada, incitante,
se disuelve en la nada,
porque la geometría de tu cuerpo
ya no acompaña;
está minimizada entre otras luces
refulgentes como el sol.

Pasa el tiempo y nada perdura,
solo la ternura del amor
que acaricia el alma y da luz al corazón.
Son manos viajeras
que te invitan a la fiesta de un amanecer,
mientras el día baila y camina
hacia el filo de un sueño,
recordando así, un viento de primavera
y unos ojos oceánicos por doquier,
seducidos por la luz que llevabas en la mirada.

Inclinada sobre una tarde cualquiera,
echo un puñado de letras al viento,
según han caído, así las dejo,
mientras con el pensamiento
esparzo un deseo :
Que el tiempo nunca rompa la piel
ni el corazón se haga viejo,
para poder cantar al amor
al mar, al sol... al viento.