Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

24.11.21

Nada especial...

 

Tengo una madeja enredada
en el pensamiento.
No puedo tirar del hilo
y comenzar a escribir.

Busco una frase externa
para desenredar unas pocas letras
que expresen...
pero es difícil si no hay un sentir.
Y es que sentir no siento nada,
nada especial,
todo está bien, 
en paz, 
en calma.
No tengo inquieto el mirar,
no hay ninguna luz irisada
que alumbre especialmente
y me haga volar.
Solo la imaginación puede llevarme
por un camino regalado,
e inventar un cálido aliento
en el hueco de mi pendiente
que me haga vibrar.
Y esto solo dura
lo que tardo en escribir
palabras sin destino,
mientras quedo pensando...

Vuelvo a mi fondo azul
para escuchar el reloj interior
que sigue con su tic tac
un tanto caprichoso.
Y es que esta noche,
apagaré todas las luces
para mirar las estrellas,
y a una de ellas,
le pondré tu nombre.

Y...

¡Ya no importa!
la noche vino nublada.


17.11.21

Un día más, simplemente

 

Detrás del cristal, amanece.
Es temprano, y el sol asoma
tras las cinco torres.
El cielo tiene un tono rosáceo
que envuelve en el horizonte,
el limpio azul de un día de otoño.
Los árboles todavía vestidos
salpicados de pinceladas amarillas,
gotean en el lienzo verde
del jardín de mi calle.
Una leve brisa
les regala quizás,
uno de sus últimos bailes
antes de ser alfombra mullida.

Todo está en calma,
solo los autos y semáforos
ponen una nota de color
a este ambiente mañanero.

La gente se mueve deprisa,
un día más el trabajo les espera,
y un día menos...

para escuchar los pajarillos
desde su lecho y, ¡bostezar!
mientras Morfeo les invita
a seguir en la cuna del sueño,
un día más,
y un día menos...

... después de alborear
durante toda una vida, 
laborando.

10.11.21

Al despertar el alba

 


Se bordan recuerdos
en el lienzo de la aurora,
cuando el despertar es temprano
y el silencio decora el oxigeno
de cuatro paredes
donde la voluntad adormilada
todavía se encuentra en ciernes.
Se retrotrae el pensamiento
y aparecen en la mente
escenas pintadas con los mejores pinceles.
Seres queridos que en su ausencia,
dejaron las más bonitas huellas
grabadas en la piel.

Una leve sonrisa producida
por el recuerdo
ilumina la habitación
junto a la claridad de la mañana,
que se hace más evidente
tras el resquicio de la percepción.

Todo está bien,
y este pequeño bordado de recuerdos
con hilos de serenidad,
ha sido un buen aliciente
para pintar colores
por un día más de regalo,
que comenzó al abrir el despertar
en el bastidor de la aurora.
Y le doy gracias a Dios,
por tanto.


3.11.21

Llueve

 

Llueve,
y el cielo tiene un solo color.
Ese color que ensombrece
un poco el corazón
contagiado por el gris que observa.

La tierra bebe,
los árboles y sus hojas
salpicadas de colores, lloran,
no se sabe si de alegría o de tristeza.
Presagian el frío.

Sus ramas quedarán desnudas
alfombrando peligrosamente
las aceras de la ciudad,
mientras el viento
ha de jugar con las hojas
que vistieron su primavera.

Un ciclo,
una estación más.

También los cuerpos cambian,
la piel se frunce,
envejece por el anochecer de la vida
que la desviste de su belleza.

Un espejo refleja la realidad,
esa realidad que se aprecia
en la naturaleza;
pero ella, 
renovará su esplendor
cuando vuelva a sentir
los brotes en primavera.

A la piel solo le quedará
el susurro de los buenos años
y el aroma de la juventud...
en el corazón,
donde nunca se marchita.