Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ, NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN, SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI LA EXPLICAS, LA POESÍA SE VUELVE BANAL, MEJOR QUE CUALQUIER EXPLICACIÓN, ES LA EXPERIENCIA DIRECTA DE LOS SENTIMIENTOS QUE CADA CUAL EXPERIMENTE... Pablo Neruda

17.4.24

Visión nocturna

 

Una noche de estrellas.
Limpio está el cielo después de la lluvia.
Los luceros brillan, no se han muerto,
solo desaparecen cuando las nubes
los cubren con su manto de seda.

Una brisa fría recorre las callejas.

Asomó sus ojitos el estío,
pero es primavera, 
y a veces enfría el ambiente
cuando limpio está el cielo 
de nubes negras.

También los árboles tienen una luz especial,
en esta noche de estrellas.

Todo reluce cuando el brillo se encuentra
en una mirada clara e impresionista.
Una mirada que realza los matices
con pinceladas personales,
para que todo luzca
en el paisaje de la noche
como ella espera.

Una visión nocturna,
cuando cambia de traje,
la primavera.


10.4.24

Quizás otro día

 

Últimamente no veo nada que me inspire,
ni siquiera el paisaje de la primavera
que encuentro en los parques
y jardines de mi ciudad,
ni en las macetas llenas de flores 
en los balcones.

Quiero pintar con la mirada
lo que diviso en el aire,
pero  me faltan los colores.
Sin embargo el cielo está azul,
solo azul,
en él, no hay paisaje hoy.

El sol brilla cálidamente
mientras una brisa 
se pasea enamorada 
besando las flores.

Ni siquiera tú,
te asomas por mis renglones
para darme una idea.

No te he olvidado, no.
Recuerdo todo de ti
porque fuiste, y eres.

Quizás cuando llegue la noche,
ella me rodee 
con sus brazos acogedores.

O quizás otro día,
cuando encuentre los colores
que me inspiren,
y escuche una dulce melodía
que me lleve por el sendero
donde crecen las amapolas.
 


1.4.24

Mira... observa

 


Mira, hay un llanto
cuando miras con tristeza,
pero ya estamos en primavera,
aunque de ti pasa de largo
y no te llega.
La ves por fuera, 
la intuyes, la disfrutas,
pero de otra manera.
Ya no se altera la sangre, 
en ti, va más lenta.
Ya se ocultan nuestras voces
porque otras voces, 
las superan. 

"Dices a veces: mira"
los pájaros siguen cantando
en la alameda,
las flores en la campiña
esperan la caricia del sol
para abrir sus pétalos,
pues ya estamos en primavera.

"Y yo te digo: sí"
es el milagro de la naturaleza,
pero en nosotros no hay pétalos
ni los colores brillantes 
de la primavera.

No indagues, no busques,
solo... observa.
La vida habita y palpita en ti,
con llantos, con alegrías,
y con el corazón abierto
a todos los sentimientos.

¡Disfrútalos!
todos son buenos,
pues no somos piedras.
En nuestro semblante hay cambios,
como cambia el viento en el aire,
unas veces azota y otras, besa.


22.3.24

El valor de la esperanza

 

"La esperanza, es esa cosa con plumas
que se posa en el alma" (Emily Dickinson).
Bate sus alas
cautivando el pensamiento 
para nunca perderse,
hasta que llega el momento
que fenece en la gran tormenta
de la vida.

Mientras,
es como la música que alivia las penas.
Como las flores amarillas de abril
que alegran el campo.

Es la compañía más hermosa
del mundo, cuando este la desea. 

Es un trozo de cielo sin nubes
encima de la cabeza.

Es un pájaro delicado
que vuela abrigando los males.
No tiene palabras,
pero se escucha con claridad.

La esperanza es el consuelo
del desconsuelo;
su valor es grande,
y es amiga de las ensoñaciones.

9.3.24

Una noche fría

 

Me asomo a la ventana sin abrirla
para que no entre ese helor
que corta el cutis.
En la calle no se ve ni un alma.
Se echó la noche encima.
Una niebla impide ver más allá
del pensamiento
borrando los caminos.

El semáforo baila sus colores a la ausencia.

Una persona dobla la esquina
y el aliento que sale de su boca
se hace vapor abrazando la neblina.
La temperatura muy baja,
todo está en calma.

Algunas luces se filtran entre la niebla
como si fueran luciérnagas.
Noctámbulos como yo
esperando el sueño que no llega.

Intento despertar las ensoñaciones
para entretener mi insomnio,
pero duermen profundamente
como una estrella apagada.

El viento se mueve en el aire.
Los pájaros duermen no se sabe donde,
las ramas están desnudas,
y no sirven de hogar.
En un instante, recuerdo los mendigos
durmiendo en las calles
y , un escalofrío me recorre el cuerpo.

El silencio me habla...
dice que pare la maquina 
de los pensamientos
e intente acomodarme 
en los brazos de Morfeo
en esta fría noche.

2.3.24

¡Ay poeta!

 


Luna llena y mar en calma,

como la mirada de tus ojos

cuando el cielo se nublaba.

Bello siempre, tus letras hablan

de ese corazón romántico

como los colores del ocaso y el alba.


Tus palabras dan luz y brillo

como una estrella huida de la noche,

que ilumina la senda de los parias.

Tu verbo es dulce,

tus sentires de nácar,

y tus pensamientos,

un campo de flores

donde descansar el alma.


¡Ah poeta!

tu nombre está

en cada uno de mis suspiros

cuando te nombro,

porque eres luz y viento,

y cuando se leen tus poemas

vuela el pensamiento 

iluminado por tu canto idílico.


¡Oh poeta!
cuantos amores, desamores,
penas y alegrías ensalzas,
haciendo tallas grandes
de los sentimientos,
y dándole una patina dorada
a las realidades que dañan
y matan los sueños.


Poeta,

fuiste mi inspiración

en aquellos días sin fecha,

al sentir que me emocionaban

la belleza de tus letras.



22.2.24

El lenguaje del silencio

 

Me gusta el lenguaje del silencio
al que escucho con agrado.
¿Será porque estoy sola de cuando en cuando?

Le atiendo con afecto y tranquilamente, 
y en ocasiones me ofrece un regalo
que no espero. 

También me habla de realidades
cuando miro en el espejo.
No en el espejo de la vida,
sino en el espejo del baño
donde está la realidad más cruda
y donde me digo: no puede ser lo que veo.

Yo prefería que me hablara de sueños,
y en su lenguaje me dice.... ¡que no tengo!

¡Oh alegre fantasía que voló con el tiempo!
¿Dónde te escondiste que no te encuentro?

El silencio me da ánimos, 
me susurra,
y en el susurro me dice 
que espere el momento...

Y como "A los silencios no se les puede quitar la palabra". según (Stanislaw Lec)"
Espero y espero.


13.2.24

¡Ozú! me dijo un andaluz

 

Esta Décima tan simpática y escrita en andaluz, me la dedicó ya hace años mi amigo y poeta con el que compartí varios duetos. Ahora después de tanto tiempo, he hecho unos chascarrillos en "redondillas", que son más fáciles.

Mi amigo el andaluz

 ¡Ozú! Dijo un andaluz,
qué peazo de mujé
¿De qué mare puo emejé
pa que irradie tanta luz?
Quiciera verla a trazluz
pa zabé si e carne y huezo,
caci me rompo er pecuezo
pa mirárla po detrá,
me guzta a mí una jartá
¡quién pudiera darle un bezo!

Yo 

¡Claro qué puedes hacerlo
si te arrimas un poquito!,
aun solo sea un besito
mi placer sería verlo.

Anda hombre ponte delante
y cuida bien el pescuezo
que estoy esperando el beso
de un andaluz muy galante.

Con ese salero y humor
y ese lenguaje atractivo,
merece un sitio exclusivo
¡sin gastar en traductor...!
                    ^
¡Ozú! me dijo en andaluz.
¡Quién pudiera darle un bezo.

Yo sin vergüenza ninguna,
por derecho descarada
y usando especial mirada,
le invité a ver la luna.

No se atrevió el andaluz
tendría mal el pescuezo,
quedé con ganas del beso
y dolor en la testuz.
               ..
Ozú con el andaluz
decía que le gustaba,
y plantada como un haba
me dejó a media luz.

2.2.24

Pocas palabras, y senryus

 

Un cielo precioso 
el que luce este día.
Hace viento 
entre la claridad de la mañana.
Frente a la ventana,
las ramas desnudas de los árboles
se balancean con suave vaivén.
Ya cayeron las cuatro hojas 
que se resistían.
Las aceras se muestran frías,
su alfombra de colores se diluyó en el tiempo
olvidando un otoño largo y amable
que hizo del paisaje,
un lienzo impresionista.

Después de unas horas
vuelvo a poner la vista en el cielo
 y ha cambiado de color.
Oscuridad, el día parece que termina
con un suspiro helado.
El frío se hace presente en el exterior.

Un sopor me inunda,
una pereza me asalta, 
una apatía me toca sin permiso,
y yo, me dejo llevar
por la calidez de mi hogar,
mientras el lenguaje del corazón
suspira dulcemente.

Senryus

La vida sigue,
se reduce el camino.
Simple y real.

Llegó la noche
sin vender una escoba,
día perdido.

El río fluye
no así la imaginación,
sigo atascada.

Pocas palabras.
Un instante vienen,
pero se van.

Cuando el sol vuelva
hablará la razón
callando bocas.

Luz en los ojos,
amor en el corazón.
Bella persona

Dijo el "meandro":
Me gustaría ser recta.
Y alguien sonrió.

26.1.24

La Flor

 

La flor... 
de, Hermann Hesse

Por la verde ronda de hojas ya se asoma
con temor infantil, y apenas mirar osa;
siente las ondas de luz que la cobijan,
y el azul incomprensible del cielo y del Verano.
Luz, viento y mariposas la cortejan; 
abre con la primera sonrisa su ansioso corazón
hacia la vida, y aprende a entregarse
como todo ser joven, a los sueños.

Elda

Pero llega el invierno y sus pétalos marchitan.
Las verdes hojas que le servían de cobijo, caen
haciendo alfombra a las hormigas
que una tras otra buscan refugio.
Todo fenece en un oscuro cielo
que anuncia el tiempo sombrío,
donde todo lo joven se hace viejo;
una edad ya presentida.
Y sueña a la cálida luz del mediodía
el renacer de una nueva primavera
donde entibiar sus aristas doloridas.

Una tímida sonrisa mantiene en el horizonte,
pues tras él, 
llegará el secreto de otro tiempo cálido
donde el fuego del placer renovará la sabia
y los sueños darán vida.
Y volverá la luz, el viento y las mariposas
a cortejar su primera sonrisa,
comenzando así un nuevo ciclo.
Y volverá el sol a brillar 
dando tibieza a todo ser vivo
con la plenitud del estío.

19.1.24

Te recuerdo...


Volveré a pensarte como lo hice aquel día
que mis sentimientos se detuvieron en tus ojos
chispeantes cual noche estrellada.
Ojos grandes, pícaros y bondadosos,
donde me refugiaba cuando del paisaje,
no veía los colores 
y tú, me arropabas con tu manto de consuelo
reflejando tu gracia hasta que sonreía.

Algunas veces me llamas sin voz,
y yo te respondo con el pensamiento
mientras veo como pasa la vida.
Esta vida a la que tanto aprecio
aunque tú no estés,
pero todos los días en cualquier instante,
te recuerdo, 
porque fuiste la armonía
en el camino de mi pasado
 y, de aquel presente,
hasta que el cielo crujió
y el alba se detuvo en una noche
oscura y fría.

 

12.1.24

Simplemente sensaciones

 

Me envuelvo en esta música deliciosa,
y la levedad me invade.
Pongo atención en la belleza
de sus notas, 
pero por mucho que intento
no logro ponerle palabras 
a mis pensamientos
al no hallar la forma de expresar.
Quiero acariciarlas
pero no se dejan,
están esquivas 
y se esconden con facilidad.

Pero si puedo decir,
que siento una sensación tan agradable
que me eleva.

Cierro los ojos,
y el sonido de la guitarra me enamora.
Acordes sutiles y armoniosos
vibran en mis venas,
haciendo que la sangre fluya
y baile serenamente al compás. 

Abiertos todos los sentidos
la guitarra habla, y yo,
silencio las pocas palabras que me quedan,
mientras deslizo los dedos por el teclado
de un piano imaginario
sin pulsar las teclas,
y pongo punto y final...
cuando la melodía cesa.

4.1.24

Dueto con estrofas de un amigo: T & E (Redondillas)

 


T
No tengas celos mi niña
ni me llores sin motivo,
no pienses que soy furtivo
y bebedor de otra viña.

E
Celos, ¿cómo  no tener
si te vas todos los días
a las horas que son mías
y tardas tanto en volver?.

T
Aunque salgo por las noches
y me pierdo en callejones,
no existen otras razones
que el temor a tus reproches.

E
La verdad que no te creo
al ser hermoso galán,
las mujeres detrás van
aunque yo nunca las veo.

T
¡Pero con rabia me miras!.
¿Qué si bebo a todas horas?
¿Qué si busco otras señoras...
¡Mentiras, sólo mentiras!

E
Perdona cariño mío
pero labia tienes mucha
y mi corazón no escucha
piensa que tu amor es frío.

T
Que no quiero a nadie más
ni aunque me ofrezcan el oro,
contigo tengo un tesoro
y me sobran las demás.

E
Me cuesta mucho creerte.
Esta estrofa es un tesoro
cuando la leo te adoro
y solo pienso en quererte.