Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI BUSCAS ALGO TRASCENDENTAL, ESTE NO ES EL LUGAR. AQUÍ LO ÚNICO QUE TRASCIENDE ES LO INTRASCENDENTE.

28.12.22

Ausencias

 Esta mañana al despertar,

he dirigido los pensamientos
a la sala de mis ausencias.
Hoy, día de los Santos Inocentes
es el aniversario de la tuya, mi cielo.
¡Menuda inocentada!
Me fuiste infiel con la dama de negro.
Esa dama que nadie desea;
pero tú, tan generoso le diste todo,
tu cuerpo, tu arte, tu mente
dejándome a mi, sin nada,
vacía y desconsolada.

Mucho ha pasado desde entonces,
y el tiempo lo cura todo.
Ya no hay dolor,
pero sí muchos recuerdos 
que nunca se marchitan
porque siguen en flor,
compartidos con mis otras dos ausencias,
las más importantes de la vida
pues por ellos, comenzó la mía.

Siempre en mi corazón,
abrigados por un amor
que nunca se desvanece,
porque la ausencia no causa olvido,
sino, un cariño permanente.



Feliz noche vieja
esperando al año nuevo,
libre de todo mal, os deseo.
Ilusión que no falte en el
camino por recorrer
inundando el corazón 
de sentimientos
amigables, y plenos de
deseos libres de maldades.


16.12.22

Los hilos de la mente

 

Esos hilos que tejen todo hueco 
según la mente de cada cual
con sus días y circunstancias,
a veces forman trenzas de colores,
otras, encajes grises de nostalgias.

Ven, y teje conmigo
hilos de seda blanca,
suaves, resistentes y,
formemos con ellos
brumas de colores
con historias no contadas,
esas que se encuentran 
en lo más profundo de las almas.

Ven y ayúdame hacer bolillos
con hilos de ilusión,
de amor y de esperanza.
Pondremos freno a los demás
con la paz en nuestras armas.

Que vuelen las brillantes hebras
en cada corazón partido,
y se cosan con alegría 
para que vuelvan a estar unidos.

Mientras... 
te espero bajo el halo de la luna
antes de la alborada.

Si vienes,
tejeremos nuestros sentimientos
con cálidas y suaves puntadas.
tratando de contagiar
a esos corazones de guerra
que con sus pensamientos, y acciones, 
matan.


Para todos los que paséis por aquí,
os deseo con mucho cariño que tengáis una:


16.11.22

Eres ave de paso

 

La tarde muere en mis ojos 
delante de un paisaje que no quiero olvidar.
Su belleza se hace más hermosa con el recuerdo
que busca tu mirada de oscura noche
donde se perdía la luna dentro de tus pupilas 
regalándome un encuentro que no es, ni será.
El tiempo corre en contra, veloz, 
como el pensamiento que nunca cesa.
Y es que eres ave de paso
que se pierde en los alcores de una historia 
que no termina,
pues tejida está en el pensamiento
para que vuelvas cada vez
que yo quiera,
y dejarte tatuado en un verso
mientras mueren las letras
con un punto final,
sin resolver.

Palabras al viento
en una noche hechicera,
donde llego a la certeza
que soy, aunque tú no estés,
pero siempre volverás a mis renglones
cuando yo quiera,
porque eres, y serás...

9.11.22

Feliz hoy, mañana...

Días de asueto en mi pequeño espacio.
Libres y felices como pájaros
saltan mis pasos
dejando huellas de tranquilidad

Los cuadros que hay en las paredes
se han vuelto mariposas en mis ojos,
llenando de colores el aire.

No necesito abrir las ventanas
para respirar el oxígeno
que provoca el bien estar.
Yo lo contamino con mi aliento enamorado 
de esta vida de sosiego y paz
que percibo en mi refugio,
donde gasto mis horas según me place
en armonía conmigo misma.

En la calle, el viento está dormido.
Llueve,
y el cielo cubierto de gris
contagia el ambiente.

Bajo mi techo, luce el sol.

Quizás mañana...
 ¡cambien las tornas!.


30.10.22

Nuestro inmenso jardín

 

Qué mañana tan hermosa.
A la luz del sol todo florece,
hasta la vida aunque ella 
se encuentre marchita,
florecer parece.
Y es que somos flores
en un inmenso jardín
que se llama vida,
regado por un jardinero
que con amor y esmero
enseña los caminos
para que nadie pise 
lo que con tanto amor cuida.

Pero en este inmenso jardín
crecen también malas hierbas
con deseos devastadores,
ocupando espacio entre las flores
que mueren atoradas
por sus malignas raíces.
Un jardín que no es perfecto;
de ello se encarga el hombre
desde el principio de los tiempos,
pues con desmedida avaricia
va sembrando cizaña
contaminando valles y montañas
destruyendo todo lo que pisa.

Necesita un fuerte insecticida:
¿El desprecio, o el amor?

-"-"-"-"-"

Yo también te perdonaría… si pudieran ir juntos el perdón y el desprecio. 
– Benito Pérez Galdós-
 

22.10.22

Aunque no te vea

 

Anoche miré la luna,
y allí perdido te encontré.
No sé si estaba soñando,
pero como luciérnaga
brille intensamente
agitando el pañuelo de luz.
No me viste,
estabas distraído
detrás de tus pensamientos
acariciando un corazón que no era el mío.
Brotaron celos del tallo viejo,
y traté de hacer conferencia
de sentimientos,
pero no hubo comunicación.

Quedé quieta y muda.
Busqué la huella de tu boca
para poner el color de mi carmín,
y no hallé  respuesta.

La luna dejó su nombre tras las montañas,
y la oscuridad surgió
con el recuerdo de tus palabras.

La luz de un sol radiante,
rozó este sueño en el que te decía:
Mis ojos te siguen besando
en las horas rotas de mis días.

14.10.22

No es el momento

 

Abro por un momento la puerta de los recuerdos,
y el pensamiento se me va
buscando rescoldos de días plácidos,
de instantes que mi atención reclama.
Hoy no encuentro,
hay una cortina que impide el paso
y no me deja ver.
El silencio alrededor me invita a ello, 
pero, no hay caso,
no es el momento.

Un sol esplendido entra por la ventana.
Quizás sea ese el impedimento,
quizás necesito opacidad,
quizás, luz decadente
para recorrer momentos ya pisados,
y disfrutar de aquel ambiente
de risas y alborozos 
que se encuentran antes del ayer.

Las sensaciones ocultas no afloran,
y mi hora de recreo termina.

Tal vez esta noche
cuando el aire se vista de soledad,
pueda traspasar al lado que fue,
donde todo era...
 

5.10.22

Amanece deprisa

 

Amanece con flores azules en el cielo.
Todo el resplandor acaricia un leve viento
que mueve las hojas de mi árbol viejo.

Amanece deprisa, sin pausa,
sin dejarme disfrutar 
el sopor tibio en mi despertar.

El brillo del sol naciente
se filtra con intensidad
por los poros de la persiana,
y noto en la piel
un día hermoso lleno de luz y serenidad.
Y pienso:
¿Pongo los pies en el suelo,
o sigo remoloneando entre las sábanas?
Mi cuerpo dice: ¡sigue!
pero la mente me llama perezosa,
igual que mi madre cuando me despertaba
para ir al colegio en aquellos tiempos
de Maricastaña,
donde mi cielo siempre era azul
con transparentes y blancos pañuelos 
que me saludaban en las mañanas.

Amanece deprisa, sin pausa,
y yo trato de frenarla
en la tibieza de mi sopor
conspirando con el tiempo.

Mientras, 
una dulce y serena melodía
atraviesa la pared de mi estancia,
mi sopor aumenta.
                 
 Y en el silencio del albor,
soñé,  ¡que soñaba!


27.9.22

Diferente melodía


En la soledad que perturba mi silencio,
he vuelto a oír el violín a lo lejos.
No llega con la misma melodía,
la escucho desordenada, 
enredada en el viento,
y no atrapa mi corazón
como lo hizo en aquel tiempo,
cuando cargada de notas melodiosas
oía su nombre afinado por el clavijero,
y es que de no pronunciarlo
en mis labios se va diluyendo.


¡Oh ilusión de hombre
que te desvaneces en mi pensamiento!,
pronuncio y pronuncio tu nombre,
y la melodía no oigo 
desde que tus palabras,
se las llevó el viento.

Viento que vuelas brioso
levantando polvareda,
dile a mi amor hermoso
que el corazón tengo ansioso
por verle en mi rosaleda. 
Sin huellas de los otoños,
y vestida de primavera.

20.9.22

Será el otoño


Como río que transcurre calmo por su cauce,
así son los días que vivo.
Serenidad, y una pequeña indolencia
que recorre todo mi cuerpo suavemente
cuando la soledad no me respeta.

Abro la ventana y miro al cielo,
está nublado y el sol no encuentro.
¿Será que el otoño llama a la puerta?
Una estación que en mi cuerpo y sentires
hacen mella.

Sin embargo, me gusta su paleta de colores
acuarelando el paisaje. 
Y ese perfume a tierra mojada cuando llueve
que aroma los pulmones a hierba fresca. 

Pero no me gusta que se caigan las hojas
que lucieron en primavera
dejando al árbol desnudo de su belleza,
mientras que en los suelos alfombrados
desaparece lo que un día fue 
la piel que vestía su erguida firmeza.
Y es que me recuerda otras firmezas...
que también con el tiempo
se doblan y descuelgan.

¿O, será el otoño que me hace mella?

14.9.22

Todo seguía igual


 Unos días en la aldea,
y todo seguía igual.
Solo los árboles crecen
como si quisieran tocar el cielo. 


Crece y crece el monte,
y extiende su manto verde
acercándose con peligro
a los hogares del lugar.

Nadie lo cuida.
Abandono total de quien le compete.

Mucha sequía en el ambiente.
El suelo se quejaba por doquier,
necesita urgente que llueva
para aliviar su sequedad. 

Eso sí,
hacía unos días preciosos
de limpios y azules cielos.
Ni una nube por sus puntos cardinales.
Y yo allí, como todos los años,
en silencio, mirando por la ventana,
escuchando los pájaros 
escondidos entre la fronda
al alivio del frescor matutino.
Pero... todo seguía igual,
menos el río que parecía fenecer.
La sequía lo ha dejado mudo
y sus cuatro gotas, hoy,
perdidas en la jungla verde
de sus orillas.

Pero, todo seguía igual,
el mismo paisaje,
el mismo perfume,
el mismo silencio.
Silencio, tanto silencio,
que se oían las palabras
de mis pensamientos.

29.8.22

¡Hoy por fin llueve!

 

Nunca me ha gustado tanto
mirar por mí otra ventana.

Unas luces categóricas
Iluminan el oscuro cielo.
¡Por fin llora!
aunque sus lágrimas secarán pronto
sin haber empapado bien
la tierra tan sedienta.
Bailan alegres los frutos de los manzanos
al compás de un suave viento
qué los despereza del letargo caluroso,
poco conocido en estas tierras.
Hasta los bañistas
del maravilloso Lago,
les ha sorprendido que sus aguas
hayan perdido frialdad.
Espléndido verano si no fuera
por la sequía.
¡Pero sigue lloviendo!
In situ, lo disfruto,
mientras trato de hilvanar
algunas palabras de regocijo
a la vez que miro al monte.
Ummm, parece que clarea,
la lluvia ya se serena,
solo se oye su murmullo.
¡Lástima, se termina esta aventura
húmeda!.
Sigue relampagueando,
a ver si hay suerte.
Pues si, hay suerte,
comienza a llover serenamente.
Por el calor del terreno,
veo humear el monte
con nubecillas diluidas
qué se elevan hasta este cielo triste,
qué alegra la tierra...


Estoy en la aldea, por lo tanto desvinculada de este entorno bloguero. 
Deseo estéis todos muy bien.
Un abrazo y hasta pronto. Y gracias por vuestros hermosos comentarios en la entrada anterior.

22.7.22

¡Ay morena, morena!

 

¡Ay morena, morena!
pelo azabache
y piel canela,
ojos negro aceituna
de amapola tus labios
cimbreas el talle
como ninguna.
Manola de día
Rocío de noche
dejas tu arte
con tal derroche,
que los mozuelos 
de la plazuela
se vuelven locos
y te jalean.
¡Ay morena, morena!
pelo azabache
y piel canela,
mueves la falda
con tal gracejo
que el viento juega
con tus volantes
besando el suelo.
Ay tallo verde 
tallo verde
son esos brazos 
cuando los mueves,
y si te ciño 
a mi cintura 
me vuelve loco
tu compostura.
¡Ay morena, morena!
pelo azabache
y piel canela
derrochas arte
quitando penas.

                               2015- Elds


16.7.22

Goteando palabras

 


Goteando palabras
sin ton ni son
en una mañana calurosa
de un julio volcánico,
la pereza me aborda
y no puedo mover ni un dedo.
Sin espacio en el agujero
de la imaginación
para encontrar un frescor 
tan necesario
a este fuego invisible
que recorre todo el cuerpo
y me atora el pensamiento,
voy buscando letras
para hilar una frase
que se parezca a un verso.
Algunas palabras encuentro
pero no tienen color,
y no adornarían el papel
donde ponerlas quiero

Solo puedo pensar
en una brisa fresca 
a orillas del mar,
a esa hora que la tarde se despide
y el silencio cae sobre la arena
que ya nadie pisa,
solo mis pies descalzos
rememorando, ¡cómo no!,
otros tiempos cálidos
donde la boca del viento
besaba mis labios.

Un aire espeso 
me llega por la ventana.
La cierro,
y aparto el cofre de los sueños
donde todo es posible...

menos hoy.

🌊


10.7.22

Verde te quiero, y me quiero

 

Marchita la carne
como marchitan las flores.
Tiempos que fueron
se llevaron el perfume
también la lisura y los colores.

Es el tiempo
que pasa y pasa
rozando pieles,
marchitando la rosa
y los claveles.

Aquel tiempo de alegres armonías
donde sonaba la música
haciendo cuna en el alma
 por cualquier esquina.

Tersura, aroma,
hojas tiernas y verdes,
poros abiertos libando mieles.

Pero se cerraron los poros,
cayeron las hojas,
se arruinó la dermis.

Todo viene y va,
nace y muere.

¡Ay! verde que te quiero verde
verde viento verdes ramas,
verde el campo de mi campiña
en aquella madrugada
donde las flores se abrían
al relente de la mañana..

Y hoy, esperando la luz
de una luna plateada
con suave y fresca brisa
que entre por mi ventana,
mientras decoro los sueños
con el recuerdo de tu mirada.

¡Verde que te quiero y me quiero verde!

3.7.22

A mi numen

Te encontré un día cualquiera,
entre la tristeza
que empañaba mi sonrisa.
Te adopté, y dejaste que te adoptara,
mi numen.
Me regalaste imaginación
y quedé prendada de ti
mientras leía en tu mente
que quizás te gustaba.
Pero equivoqué las señales.

Sentí melancolía,
euforia cuando me sonreías,
desilusión cuando cantabas a la rosa
y mirabas a tu luna cada día.
Te creí infiel, y te olvidé.

Pero de vez en cuando
vuelvo a ti sin que lo sepas.
Te robo discretamente palabras,
que pierden colorido
cuando las hago mías.

Adopté otro numen
que resultó disperso.
No me sugiere amores furtivos,
no me ilumina, 
ni hace bailar mariposas,
ni oigo la voz del viento
susurrando melodías.
Solo alguna nota 
que sale de su lira
opacada como el sol
cuando la tarde hace su despedida.

De vez en cuando llena mi tintero,
pero no me inspira su tinta.

No me hace latir.

 

25.6.22

A las manos, no le hacen falta palabras

 

Cierro suavemente las manos
para que no se vayan las sensaciones
que todavía cuando te pienso,
tengo guardadas en el corazón
después de tantos años.

Si cierro los ojos y me concentro,
puedo recordar el tacto 
de tus manos en las mías,
cuando paseábamos agarrados
por cualquier vereda del campo
o por las avenidas.
Mis manos heladas en invierno
y las tuyas calientes como una estufita,
tiernas y acogedoras daban calor 
dentro del bolsillo de tu abrigo, 
a las mías.
Ese gesto que siempre adoré.

Son las manos unidas
palma con palma,
más sinceras que las palabras.
En el amor y en la amistad,
un canto a la verdad. 

Amigo, quiero encontrar tu mano
y darte la mía,
para que en ellas queden tatuadas
las huellas de tu alma y la mía.


"Si no sabes que hacer con tus manos, transfórmalas en caricias"  -Jasques Salomé-

18.6.22

A mi me digo, y a ti

 

En una ocasión quise escribir para ti,
para ti, y para ti,
las letras más bellas del mundo,
pero no tengo el don.
Mientras, pensé y me dije:

¿Por qué quieres escribir 
si no tienes nada especial que decir?.
Tu vida es sencilla, buena, bastante buena,
de momento no tienes penas,
tus sentimientos los inventas
porque careces de ellos
y de esa sensibilidad que no deseas,
porque hace sufrir y te sientes pequeña...

A ti, hembra o varón,
que estás ahogado
en un sentir profundo
dando vueltas como una ruleta,
a veces, la luz del sol no te llega.
Has cerrado las ventanas,
estás a oscuras,
a la sombra de tus nefastos pensamientos
que no te dejan ver los colores
del cielo, ni de la tierra.

¡Abre las sombras!
arranca el rejón de tu pecho
y sal a sembrar nenúfares
en el lago de tus profundos ojos
para que salgan flores.
Y vive la vida con alegría,
total, si lo piensas bien,
para que amargarse si son dos días.

Te digo, ¡y me digo!

*
Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio. (Leonardo Da Vinci)

11.6.22

Hoy no... me hables

 

Una mirada melancólica
al pasado me lleva
y me llena.

¿Será este presente
gris nube
que formé,
navegando en el vacío?.

Dime el porqué,
si en mi exterior
todo está bien.

Algo atenaza
y sujeta,
la luz se apaga.
Intermitente
quiere reflejar fijeza.

Hoy no.

El pensamiento marchito
como jardín sin agua,
se ha quedado
en el interior profundo.
Mal sitio 
para recibir luz.

Todo 
lo que profundiza,
duele.
Allí se encuentra algo,
zafio, inherente
que bulle
en palabras que no brotan,
y se pudren.

Ven, y cierra por mi
ese fondo,
para que el olor
no afecte 
a la boca que sonríe,
y mata el pensamiento
con un beso.

3.6.22

Sola, solo...

 

Quisiera volar como hija del viento,
pero las alas se van deteriorando 
y ya solo quedan unas pocas palabras
asentadas a los pies.
No se elevan, no tienen fuerza
para modelar sueños en el aire.
Sueños nacidos de la imaginación
pintando amores,
perfumes,
estaciones.
Cielos ensombrecidos,
cielos soleados.
Tierras perfumadas
y bendecidas por lluvias necesarias.
Árboles desnudos, 
árboles trajeados de primavera.
Cualquier ensoñación
donde las alas al viento
manifestaban fantasías,
y tú, entre ellas,
con un atisbo de realidad
mientras aparecías 
entre mis líneas.

Vientos centrales arraigados,
más auténticos que otros vientos
que soplaron coloreando
las teselas de un corazón solitario.

¿Solitario?,  ¡no!.
Sola... solo cuando dibujo palabras,
porque llena de amor estoy por la vida
y por mis estrellas terrenales.

Y es que no dejan de salir flores
en mi corazón de invierno.
Unas veces pasan desapercibidas,
y otras, a distancia las huelo.
Y cuando eso ocurre,
se llena mi corazón de alegría,
pues esas flores no pueden ser otras
que las más importantes:

Salud, amor  y vida.


26.5.22

¿Dónde?

 

A lo lejos, una lira llora al viento.
El viento se mece enamorado de sus notas
que envuelven con nostalgia
la orilla del camino,
hasta llamar a la puerta de mi corazón.
Tan dulce y melancólica es su melodía,
que embelesa,
y la tristeza de sus notas
se vuelve alegre, mimosa
cuando acaricia mi piel.
Se abren los poros
para sentir todo el encanto.
El cuerpo vibra,
la emoción suspira dulcemente 
como el sollozo de un violín enamorado.
Y en medio de todo ello:

Viento del sur,
olor a mar,
y una playa 
lejana y sola
en un atardecer rojo,
donde sin sueño, sueño...

donde el amor mueve el aire
y se lleva los pensamientos.

—¿Dónde?—
¡Qué más da!


En un sueño despierto, puedes viajar hasta que el sueño se duerma. ∃ⅬⅮ∀


20.5.22

¡Ah si supieras!

 

¡Ah si supieras!,
el sueño despierto que tengo,
me mirarías con atención 
fijando tus ojos en mis pensamientos.
Los dejaría transparentes
para que tú solo los vieras,
porque a nadie le importa
lo que uno siente de veras.

¡Ah, si supieras!
que hace mucho tiempo
 mis ojos te besaron en primavera,
mientras le robaba tu sonrisa al aire
cuando soplaba por la rivera.

¡Si supieras!
que tengo celos de la luna
cuando a su belleza cantas,
usando tu dulce verbo de poeta
que a mi tanto me encanta.

¿Será mentira
o será certeza?
Cualquier cosa que sea,
he conseguido que tus ojos
se posen en mis letras.

&

Pero sí has de saber
aunque de mi no sepas nada,
que mi cielo resplandecía
cuando colgaban de mi pelo
perfumadas primaveras,
en aquellos lejanos días.


"El invierno está en mi cabeza, pero la eterna primavera está en mi corazón"
- Victor Hugo -



14.5.22

La mozuela

 

En las voces del silencio
se levanta la mañana,
en un cielo sin pañuelos
el sol ríe en los tejados
de las casas encaladas.

Todo se encuentra dormido
con las ventanas cerradas,
los cristales muy llorosos
por la fría madrugada.

Los árboles despoblados
se fueron sus inquilinos
a otros lugares más cálidos
huyendo de aquellos fríos.

La fuente de la plazuela
espera alegre cantando
aquella bella mozuela
que viste delantal blanco
y pañuelo en la cabeza,
con su olor a masa dulce
lleva en las manos pureza.

En las voces del silencio
tocando están las campanas,
el cielo suelta su llanto
empapando las ventanas.

La fuente ha dejado el cante
la plaza marca su pena,
la niña del delantal 
se la llevan a la tierra,
con su carita de dulce
y blanca cual azucena.

Ya no volverán los pájaros
a cantarle en las mañanas,
se durmieron para siempre
sus manitas en la masa.

Lloran notas la guitarra
y penas va desgranando,
es un triste jovenzuelo
que acordes le va tocando.

El pueblo siente una pena
sin su querida mozuela,
la que cantaba en el alba
alegre cual castañuela.
           

Ya se escuchan en la plaza
muchas risas cantarinas,
sin olvidar a la niña 
la primavera ilumina.

Han vuelto los pajarillos
a mirarse en su ventana,
y en esa pequeña ermita
jovial toca la campana.

7.5.22

Vientos que vienen y van

 

Radiantes como estrellas
en un cielo nocturno y despejado,
van mis tres luceros por la vida
iluminando las esquinas oscuras
 de mi corazón,
donde las sombras a veces se acumulan
en el pensamiento
y me susurra al oído
sin tener razón.

Vientos que vienen y van
cruzando el camino por donde piso,
llano, a veces árido,
y de vez en cuando, una flor.
Flores de primavera
que aroman las aristas de los años
limando sus asperezas.
Con lisura perfuman el pensamiento
mientras los vientos cambian de rumbo
desplegando velas.

Llamo al sueño de las distancias y,
apareces tú con voz de alborada
en tiempos que mayean,
para que en mis pies brote de nuevo
aquella lejana primavera
y en mi frente, luzca el sol.


El entusiasmo es una de las cosas más importantes de la vida y cuando falta, se apagan todas las luces... ∃ⅬⅮ∀

30.4.22

Siempre en mi corazón

 

Palabras mojadas en un verso
arrastradas por arenas de un desierto,
o volando como plumas al aire.
Y entre estas palabras mojadas
no hay un día que no estés tú, 
mi prenda más preciada,
secando cada letra 
con el cariño de tu alma.
Amor incondicional
vestido de terciopelo,
la rosa más perfumada
qué me enseñó a caminar.

Te recuerdo cada día, sin estruendos,
sin quitarme espacio;
solo un pensamiento
que me lleva hasta tus brazos,
y en ellos me cobijo
como si mis años fueran todavía tiernos.

Veo tu cara dulce, cantarina,
y me siento niña
mientras te escucho en el recuerdo.
A veces enfadada repitiendo:
No dejes para mañana
lo que puedes hacer hoy.
Y yo siempre decía:
Mañana, mama.
Mañana, lo que me digo hoy
cuando algo me fastidia.

Siempre en mi corazón...
(los dos)
amores incondicionales
que me disteis todo
lo que estuvo a vuestro alcance.


Dios no podía estar en todos los sitios y por tanto, hizo a las madres. (Rudyard Kipling)

22.4.22

Divagando de un tirón

 


Vuelves a mis renglones
en este traslucir de la tarde
donde se van abriendo palabras 
para una noche de candil,
silenciosa y oscura
como aquel nublado de abril
cuando tú me dijiste, ¡hola!,
¿es por aquí, o por allí
el mapa de las amapolas?.

Pájaros en la ventana del alma
revolotean sin parar
picoteando en mi sentir, 
tranquilo y pausado
y ciertamente feliz.
Pero vuelves a mis renglones
en el traslucir de la tarde
y me dejas muda, silenciosa
y con el corazón que arde
en la rima de un pensamiento
sin definir, ya que comencé 
con una frase tirada al viento,
y al no pertenecerme, me enredo
y no sé como seguir.

Pero antes de finalizar tal divagación,
te he de decir… sí a ti.:
que eres la flor de mi pensamiento
con perfume de alelí.
Y quiero seguir cantando
como cigarra en verano
antes que la caducidad 
me vuelva ácida
y crujan mis viejos zapatos.
Hacer un descanso
en tus labios de noviembre,
en tus ojos color de invierno
de vez en cuando.
Solo, de vez en cuando,
cuando te asomes
a las letras de mis renglones.

ºººººººººº

La divagación es el domingo del pensamiento (Henri-Frédéric Amiel)


 

14.4.22

Un rollete, si queréis leerlo estáis en vuestra casa

 

Tengo ganas de escribir pero no se me ocurre nada.

Será porque estoy disfrutando la soledad completa que hacía mucho tiempo no tenía, y es que cada día me gusta más la tranquilidad.

¿Será egoísmo? ¡Pues no me importa lo que sea! A mi edad me puedo permitir muchas licencias. Vaguear, estar en silencio, decir y hacer lo que me venga en gana. Abrir o cerrar la boca. Entrar, salir sin dar explicaciones y decidiendo sola. 

¡Qué aburrido es dar explicaciones!

🌧️

El cielo está oscuro.
Podría escribir algo sobre él, 
pero todo está dicho.
                
Seguro que lloverá,
¿y a quién le importa
lo que pueda decir de ello?

– A nadie –

¡Pues eso digo yo!

Además está haciendo un tiempo estupendo en estos días...

Por lo tanto me callo que es lo que hago normalmente, no porque me lo manden, es que soy muy sufrida para escuchar bocas parlantes. 
La verdad es que no sé como tienen tanto que contar. Bueno si lo sé; porque cuentan lo mismo varias veces, ya que al hablar tanto no recuerdan a quien se lo han contado...

O quizás tienen bien desarrollado el hemisferio izquierdo del cerebro y éste, no presta atención al derecho para complementar... 
O quizás sea, que en vez de tener una boca y dos orejas, tienen una oreja y dos bocas, :)))))

Pues mira por donde mientras escribía este rollo, he recordado algo que escribí sobre este tema, en su día. Voy a buscarlo...

Lo titulé: NO SIEMPRE ES ASÍ, PERO CASI
 

Creo que todo está dicho,
yo, no tengo más que decir,
¿para qué, si no me dejan hablar?
Solo escucho,
y algunas veces solo oigo,
pero nunca corto,
a no ser que se me caigan
las palabras del oído
cuando no tienen espacio
en el rincón que guardo vacío...
para la paciencia.

Soy el hombro derecho,
¡y el izquierdo!,
donde se acumulan las palabras
sonrientes y lloradas
hasta producirme un peso,
del que me alivio al llegar
a mi zona de confort,
donde los oídos descansan
y también el corazón.

Tengo una frase certera
que encontré en alguna parte,
y a ti te viene al pelo
si eres muy parlante, 😜:

“El secreto de aburrir a la gente consiste... en contarlo todo”

No lo dijo ∃ⅬⅮ∀, lo dijo Voltaire.


8.4.22

La calma se desvanece

 


Se desvanece la calma
en el interior del cerebro,
el corazón desconcertado
y los ojos abierto de par en par
en una noche que se presenta
con la mente activada
para no callar en horas.
 
Rechazo los pensamientos
en la oscuridad insomne
para entrar en la cuna de los sueños,
pero la vela está encendida,
el pensamiento sigue activo
persiguiendo mis oídos
con molestos bisbiseos.

Quizás se apaguen
cuando el alba salude al sol,
y mi cuerpo sea invadido
por un dulce sopor
antes de que se despierten las horas,
mientras sueño que estoy dormida
en la nube de tus pensamientos,
mecida por un cálido verbo
que me habla quedamente.

Desperezarme después
de un sueño sin horas,
sin ganas de mover las pestañas
ni abrir la boca.
Adormilada.
.-.-.-.-.-.