Imagen de la IA
Pasando hojas hacia atrás
en el libro de la vida,
lo que el tiempo se llevó
repaso línea por línea.
.
Se llevó la dulce niñez,
vida feliz sin daños,
solo arañazos
que se curaban con una tirita.
Se llevó la adolescencia.
Mariposa despistada
donde paraba el viento,
allí se encontraba
perdida en un sin fin
de pensamientos.
Enfermedad pasajera
que se curó con el tiempo.
Se llevó la juventud,
etapa larga y productiva.
Estudios y amigos verdaderos,
ilusiones, amores,
trabajo con deliciosos compañeros.
Diversiones saludables:
Deportes, y los días festivos,
guateques con amigos
bailando toda la tarde
como si no hubiera un mañana.
Boda, nueva casa, hijas...
Y desde allí, muchas ilusiones
compartidas a largo plazo,
que por etapas se perdieron
dejando el corazón hecho pedazos :
Ese nido de algodón donde refugiarme
como cuando era niña,
y más ausencias
que fueron pasando por la vida.
Se llevó las transiciones
de un estado a otro.
Ahora, son otras ya sin perspectivas,
solo las que transitan por el día a día.
Pero ¡que bello es vivir!
cuando la vida te deja recordar y,
soñar a tu manera en este ir y venir.

Qué placer detenerme en este repaso tan lúcido y sereno por las estaciones de la vida. Hay en tu texto una verdad que no pesa, sino que acompaña: el tiempo no solo se lleva, también pule, ordena y deja a la vista lo esencial.
ResponderEliminarQué profundidad en esa mirada que reconoce lo perdido sin perder la gratitud por lo vivido. Y qué belleza en afirmar, con la sencillez de quien ha visto mucho, que todavía es un regalo poder recordar y soñar a la propia manera.
Un fuerte abrazo, Elda.
Lo importante es el resultado. Un beso
ResponderEliminar