Benedetti
No sabes como necesito tu voz,
necesito tus miradas
aquellas palabras
que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior,
necesito la luz de tus labios,
¡Ya no puedo seguir así!
Ya no puedo
mi mente no quiere pensar,
no puedo pensar nada más que en ti.
Mi fuente de vida se está secando
y con la fuerza del olvido...
me estoy quemando.
Elda
Amigo Mario, ¡que exagerado!
tus palabras me abruman
y creo que no es para tanto
pues solo nos vimos tres veces
y ni enlazamos las manos.
Fueron miradas furtivas
aunque estuvimos de frente
y ahí quedaron pendientes
por si había más días.
Yo también me acordé de ti
por tus palabras de halagos
que llegar no me llegaron
pues fácil de amores es decir,
pero, mi corazón es muy sabio.
He de decirte una cosa y,
no quiero que te haga daño:
No pienses tanto en mi
verás que no es para tanto.
Practica pues el olvido...
que no se seque tu fuente
ni salgas chamuscado,
que no soy lo que te conviene
para que estés enamorado.


Buena réplica. Un beso
ResponderEliminarPerfecto!... Soy un gran admirador de Mario Benedetti desde hace muchos años!
ResponderEliminarQuizás fue él quien me inculcó esta gran pasión por la poesía.
Y tú, Elda, en este maravilloso diálogo lleno de ternura que estableces con Benedetti, haces coexistir todo lo más bello del alma de un poeta.
Te felicito mucho!
Que tengas un buen fin de semana.
Abrazos.
Bonita conversación con Mario Benedetti y tú, a cual de las poesías más bonitas. Te felicito por ello, Elda. Me han gustado mucho.
ResponderEliminarFeliz fin de semana, pásatelo bien.
Elda, este diálogo imaginado con Benedetti tiene la ternura y la picardía que te caracterizan: él arde de pasión, exagera, se consume en su propio fuego, mientras tú respondes con una mezcla de afecto, sensatez y una sonrisa que se adivina entre versos. Le recuerdas que las miradas fueron pocas, que el corazón sabe más que las palabras y que no conviene idealizar lo que apenas empezó. Un juego poético cálido, ligero y muy tuyo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Elda.
Me fascina este cruce de realismo y poesía. Demuestras una gran sabiduría al responder a esos versos tan apasionados con tanta gracia.
ResponderEliminarUn abrazo, Elda.
Admiro al gran Benedetti.
ResponderEliminarY tu respuesta me parece una maravilla.
Un fuerte abrazo.
Bueno, el poeta pensará que vano es amar...
ResponderEliminarpero a veces las veletas merecen eso...
responder con sinceridad no está mal...
Lindo leerte!
Bonita conversación. Aunque al final no llegue a nada.
ResponderEliminarPreciosos versos.
¡¡¡¡¡¡Aplausos...!!!!
ResponderEliminarQue buen poema de a dos, eres increible poeta, vuelas y me encanta cuando lo haces.
Felicitaciones de parte de benedetti....
mariarosa
Me quito el sombrero, ante este imaginario diálogo nada más y nada menos que con el ilustre escritor Mario Benedetti, y que con tu simpática respuesta lo has bordado.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, amiga Elda, y es una entrada para enmarcar.
Hola Elda, precioso este dialogo imaginado entre Benedetti y tu, he disfrutado mucho sobre todo con tu respuesta, donde digamos pones firme a Benedetti:), muy bueno, la imagen ha quedado muy bien y muy real.
ResponderEliminarBesos.
Elda. Que natural y clara hablando con Benedetti y tú. Ha sido una magnífica conversación y lectura gratificante.
ResponderEliminarMil gracias por tu visita. Buen verano, guapa. Un abrazo enorme.
Mónica.
O texto reflete a admiração que sente por Benedetti.
ResponderEliminarContinuação de bom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Muchas gracias a todos por vuestras palabras amables que leo con mucha ilusión.
ResponderEliminarAbrazos y sonrisas.