Abro por un momento la puerta de los recuerdos,
y el pensamiento se me va
buscando rescoldos de días plácidos,
de instantes que mi atención reclama.
Hoy no encuentro,
hay una cortina que impide el paso
y no me deja ver.
El silencio alrededor me invita a ello,
pero, no hay caso,
no es el momento.
y el pensamiento se me va
buscando rescoldos de días plácidos,
de instantes que mi atención reclama.
Hoy no encuentro,
hay una cortina que impide el paso
y no me deja ver.
El silencio alrededor me invita a ello,
pero, no hay caso,
no es el momento.
Un sol esplendido entra por la ventana.
Quizás sea ese el impedimento,
quizás necesito opacidad,
quizás, luz decadente
para recorrer momentos ya pisados,
y disfrutar de aquel ambiente
de risas y alborozos
que se encuentran antes del ayer.
Quizás sea ese el impedimento,
quizás necesito opacidad,
quizás, luz decadente
para recorrer momentos ya pisados,
y disfrutar de aquel ambiente
de risas y alborozos
que se encuentran antes del ayer.
Las sensaciones ocultas no afloran,
y mi hora de recreo termina.
Tal vez esta noche
cuando el aire se vista de soledad,
pueda traspasar al lado que fue,
donde todo era...







