Una mirada melancólica
al pasado me lleva
y me llena.
¿Será este presente
gris nube
que formé,
navegando en el vacío?.
Dime el porqué,
si en mi exterior
todo está bien.
Algo atenaza
y sujeta,
la luz se apaga.
Intermitente
quiere reflejar fijeza.
Hoy no.
El pensamiento marchito
como jardín sin agua,
se ha quedado
en el interior profundo.
Mal sitio
para recibir luz.
Todo
lo que profundiza,
duele.
Allí se encuentra algo,
zafio, inherente
que bulle
en palabras que no brotan,
y se pudren.
Ven, y cierra por mi
ese fondo,
para que el olor
no afecte
a la boca que sonríe,
y mata el pensamiento
con un beso.
















