Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.

LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN, SON LIBRES COMO EL VIENTO
21.5.25
¿Qué se podría hacer?
5.5.25
Pensamientos
Unos alegran la vida
otros, la melancolizan.
que en aquellos ayeres de juventud,
pero el tiempo lo siento acelerado.
Los años caen tan rápido como el agua
en una tormenta de verano.
ya nadie mira mis manos
Pero, todavía hay en ellos
efluvios de primavera
escondidos en las marcas
y en las huellas,
de un ayer consentido.
Y allí, te sigo queriendo en la sombra,
porque la sombra no muere
ni se suicida en el olvido.
24.4.25
En mi otra ventana
Amanecí en otra ventana.El ambiente era limpio y frío
como un alborecer invernal.
El cielo encapotado, llueve,
pero que hermoso...
se divisa humo en las chimeneas
de algunas casitas
en esta solitaria aldea.
Mucho silencio,
tanto, que se pueden oír
los corazones
de los hogares que están más cerca.
se oye como canta el río,
ese murmullo
que arrulla al igual que los brazos
de una mamá tierna.
porque el sol no llega.
hay movimiento,
gente que disfruta
de paz y silencio o, juergas.
Cuando el cielo
no abre sus compuertas,
los paseos por el campo
se aprovechan.
y mis pulmones de urbanita
se oxigenan.
13.4.25
Hagamos un trato (Mario Benedetti)
3.4.25
Viajero
La palabra suena en el vacío
si no la lees tú, viajero,
al que siempre anhelante espero.
Deja esa maleta llena de verdades
y coge el maletín de los sueños.
Seguro que está repleto de ellos,
y cada uno tendrá un instante,
tendrá un momento.
Viajero, sueña en tu viaje
antes que llegues a la última estación
donde ya no te harán falta,
ni los sueños, ni las realidades.
24.3.25
Cualquier día que susurra la lluvia
al otro lado de la esquina
me trae una voz querida.
Brilla el asfalto húmedo
y la lluvia sigue silenciosa
como la voz que oigo, sin oír.
15.3.25
Tuvimos la dicha de conocerte
Hermoso tiempo que resultó
efímero y frágil
como fino cristal
que con un soplo de brisa,
se quiebra en mil pedazos.
Subí a la montaña más alta
con la imaginación
a ver si te encontraba
entre las alas del viento
que surcan cerca del cielo,
pero nada vi.
Llevaba un mensaje para ti
que me dejó "mi luna" triste,
y decía así:
Mi cuerpo y tu alma
juntos para siempre,
impresos en un haz de luz
donde el recuerdo permanece,
donde la belleza duerme
y no trasciende en el tiempo.
Tuvimos la dicha de conocerte,
pero te apagaste en plena luz
como el sol cuando llega la noche.
5.3.25
Mirando el mar soñé
Pero está en calma
como el viento que ayer
acunaba las ramas de los árboles,
mientras sus hojas
volaban como mariposas de colores.
navego como capitana
manejando mi bajel con serenidad,
y alguna pericia que me queda intacta.
solamente una luz que ilumine mi ruta
hacia el puerto,
pisar tierra firme
donde pueda bailar con los sueños,
mientras descansan los sentires,
me llevaron los sueños,
y no te encontré,
13.2.25
Una de mis rosas
se posó sobre mi rosa,
y le ha quitado el color
que lucía tan hermosa.
Por unos ojitos azules
llenos de luz como el cielo
clavel de su corazón
y lirio de sus anhelos.
Tardará en salir el sol
que temple sus ilusiones
al perder en un instante
al amor de sus amores.
Dolorida está mi rosa
para ella no hay consuelo,
lánguidos tiene sus ojos
que también son azul cielo.
27.1.25
Dueto con Maquiavelo
Hay un verso que me ahoga
que me quema la garganta
un verso sin voz que canta
si el alma se desahoga.
Elda
En mi no encuentro el verso
Maquiavelo
Este verso solo aboga
una quietud placentera,
la pluma es mi compañera,
el papel mi amigo franco
y la inspiración la arranco
del centro de mi alma entera.
Elda
La musa jamás espera,
ni se atrasa, ni se apura,
porque la musa perdura
cuando llega verdadera.
Elda
La mía nunca llega
ni falsa ni verdadera
y aunque la adorne de flores
o le cuente mis dolores,
se va, y corre que vuela.
Maquiavelo
La pluma corre certera
a lo largo de un papel,
pobre del poeta aquel
que no da paso a su musa
o que la exprese confusa
por los poros de su piel.
Elda
Le doy paso a la musa
de par en par abro puerta,
no se si no ve la entrada
o conmigo está confusa
o se finge medio muerta.
Maquiavelo afortunado
porque la musa te ama
y tus poemas florecen
en el fondo de tu alma.
29.11.24
Ya no tengo...
23.11.24
Juegos de la imaginación
13.11.24
Buscando letras
picoteando voy con mis dedos
buscando letras para formar palabras
y con ellas,
exponer la claridad del pensamiento.
No las encuentro,
el pensamiento está nublado
aunque hace un cielo esplendido
en este intenso noviembre,
donde duele el sentimiento.
Con ruidos, destrucción...
se hizo una herida grande en el este,
donde nace el sol.
La luz dejó de brillar hace días y,
quedaron varados todos los sueños
en el mar de la ilusión.
9.11.24
Solo el pueblo salva a el pueblo
No sé porque anulan el vídeo, pero ya van dos veces. A ver lo que dura en esta ocasión.
16.10.24
Noche
3.10.24
Dije un día
21.9.24
Sensaciones en el parque
El viento sopla continuo pero suave.
Acaricia, y susurra secretos en el aire.
en una mañana temprana y fresca
de este otoño que abrió la puerta
13.9.24
La noche habla
9.7.24
Cómo me gustaría
que mi capacidad para escribir
fuera como un río infinito
de recorrido suave y colorido.
O un campo sin horizonte,
verde como trigal inmaduro
con amapolas perennes,
y poblaciones de abejas
equilibradoras de la vida.
Pero mi exigua capacidad
está en peligro de extinción
como el de estos pequeños seres vivos.
Quisiera que mis letras tuvieran
la armonía de las flores
movidas por un suave viento.
Un soplo de pensamientos
que expresaran las maravillas
de un día feliz y elocuente.
Pero oculta estoy en mi retiro,
y en él, me siento feliz
como ave sinfónica que canta
en un amanecer rosado,
mientras veo pasar el tiempo...
tranquilamente.
fuera grande y salobre como el mar.
11.6.24
Antes y después (reeditado, con algún cambio)
cosechando flores en la luna
y racimos de besos
en los labios de las estrellas,
me quedé dormida en los brazos
que siempre me acunaron con amor
en las sombras sombrías,
y en las luces del viento.
Pero una noche de puro invierno,
lo inevitable vistió mi vereda
con un traje ceniciento.
El tiempo caminó sin descanso
buscando el sol que iluminó de nuevo
los abismos y el silencio,
y comencé a moverme
con mi falda de volantes
entre tinta y borrones que nunca fueron,
al escuchar la voz de un poeta
imitando el susurro de la lluvia,
el canto del viento en la flor del helecho,
y se iluminó mi pensamiento otoñal
de fantasías y sueños.
Ahora ya no oigo el canto poético,
se difuminó mientras el reloj
marcaba las horas del tiempo.
Inmersa en otros pensamientos,
el aire se llevó fantasías y cuentos,
y me quedé solo con la huella feliz
de aquellos días pasados,
donde, de una utopia
las palabras acudían a ofrecerme
un bonito entretenimiento.






