Quisiera poner una flor en cada palabra,
un dulce en cada renglón,
para comunicar algo
que perfumara y diera sabor.
Pero deshabitada estoy de letras,
y soy incapaz de cantarle al amor.
El espejo está ajado
donde la mirada observa;
ya no brillan los ojos,
ya no hay pajarillos
ni mariposas transparentes
que alivien y den resplandor.
donde la mirada observa;
ya no brillan los ojos,
ya no hay pajarillos
ni mariposas transparentes
que alivien y den resplandor.
El jardín se quedó árido
y por mucho que llueva,
no sale una flor.
Se marchitaron los pétalos
en el frío del tiempo.
y por mucho que llueva,
no sale una flor.
Se marchitaron los pétalos
en el frío del tiempo.
Los sueños se hicieron viejos.
Ahora, sueño sin sueño
que ya no sueño,
y entristece mi corazón
cuando la realidad vuelve al espejo
Mi escenario quedó vacío,
no hay actores,
no hay aplausos,
¡ pero, todavía hay luces y...
no se ha bajado el telón !








