No me he ido,
estoy en el mismo lugar
con el corazón cerrado
para que no se escape el amor
que todavía noto trasteando,
entre azules melodías.
Pero ese feeling
que encontraba contigo
se ha diluido
como aurora en el sol.
Vacío y vacío
solo encuentro en tus palabras
aunque las adornes con un son,
con sabor a melaza,
con perfume de jazmín
o con cantos de ruiseñor.
Esa complicidad a muerto
y no la he matado yo.
Quizás tu tampoco
pero así lo percibo
con una gran desilusión.
Murieron las sonrisas,
los besos de las miradas,
el rubor de las palabras,
y ese decir que
esperábamos con ganas.
Se hizo noche en el cristal del alba,
los silbidos del viento ya no cantan.
Las nubes dicen adiós
cual pañuelos blancos
despidiendo el renacer de las palabras,
mientras vuelan los pensamientos…























