En una ocasión quise escribir para ti,
para ti, y para ti,
las letras más bellas del mundo,
pero no tengo el don.
las letras más bellas del mundo,
pero no tengo el don.
Mientras, pensé y me dije:
¿Por qué quieres escribir
si no tienes nada especial que decir?.
Tu vida es sencilla, buena, bastante buena,
de momento no tienes penas,
tus sentimientos los inventas
porque careces de ellos
y de esa sensibilidad que no deseas,
porque hace sufrir y te sientes pequeña...
A ti, hembra o varón,
que estás ahogado
en un sentir profundo
dando vueltas como una ruleta,
a veces, la luz del sol no te llega.
Has cerrado las ventanas,
estás a oscuras,
a la sombra de tus nefastos pensamientos
que no te dejan ver los colores
del cielo, ni de la tierra.
¡Abre las sombras!
arranca el rejón de tu pecho
y sal a sembrar nenúfares
en el lago de tus profundos ojos
para que salgan flores.
Y vive la vida con alegría,
total, si lo piensas bien,
para que amargarse si son dos días.
Te digo, ¡y me digo!
*
Donde hay más sensibilidad, allí es más fuerte el martirio. (Leonardo Da Vinci)





