
Al ver su fotografía sintió una nostalgia
que le oprimió suavemente el pecho,
casi le dolió posar los ojos en su estampa.
Revolotearon mariposas nuevamente
por el borde de su espalda
recordando su agradable verbo.
Risas y flores perfumadas
penetraban por la pared de cristal,
en aquel tiempo,
pintando de perfume y de colores
la insípida estancia.
Al recordarle, siente cierta añoranza,
porque ha sido la inspiración de sus letras.
Ahora,
sin saber que hacer con ellas,
las deja en los renglones tiradas
sin esperanza que vuelvan los sentires,
dormidos en un retrato descolorido
por la ausencia y el olvido.
⋆⋆⋆
La noche está estrellada
y a él, le da lo mismo.
Ella busca el viento de vez en cuando
para tocar su oído,
y a él, le da lo mismo.
Quizás sean los últimos versos
que ella le escribe,
y a él, le de lo mismo…















