Solo oigo suspiros en el borde de mi boca,
y son los que pensando en ti, aunque no quiera me provocas.
Me voy ahogar en ellos como siga suspirando,
me quedaré sin aire sin poder evitarlo.
Tengo el pulmón débil,
el corazón todavía más,
y si me sigues mirando dulcemente,
mi pensamiento se va atorar.
Dulces caramelos de amor, cuelgan de tus labios,
los que siento en mis oídos, y muero por probarlos,
para endulzar mis tristes días
donde solo vuelan amores soñados,
pues las realidades brotan en sabanas vacías
por las noches, al no estar a tu lado.
Amor que estás flotando en el mar de mis pensamientos,
llévame contigo donde sople fuerte el viento,
para llegar a esa playa dorada donde mis días sean primaveras,
y bañarme libre de ropajes en tus aguas calmas… y serenas.









