
¿Cómo quieres que diga que no te quiero,
si eres en mi vida lo que yo anhelo?.
Te mando todos los días flores con mis palabras
y miradas furtivas que a ver no alcanzas.
Te mando con el viento todos mis besos,
me los devuelves diciendo que son excesos.
La muerte me das con tus rechazos
que son en mi corazón fuertes sablazos,
y a cambio, mis ojos son luces que te acompañan
de noche y de madrugada;
pero tu las apagas como si fueran vela,
le das un soplo y me dejas ciega.
Ciega de amores por ti suspiro
y necesito tu aliento en los labios míos.
¡Oh amor como me duele que te lleves mis sueños!
sueños que mueren cuando todo se duerme.
Aprovecha que estoy despierta
y ábreme de tu corazón, esa recia puerta.
Mira… me gusta ser como soy
aunque no me entiendo nada,
unos días alegre y otros enfadada.
Y es que me enfado conmigo misma,
porque le doy permiso al pensamiento
para decirte que tú me rozas…
las fibras del sentimiento.







