Quisiera volar como hija del viento,
pero las alas se van deteriorando
y ya solo quedan unas pocas palabras
asentadas a los pies.
No se elevan, no tienen fuerza
para modelar sueños en el aire.
Sueños nacidos de la imaginación
pintando amores,
perfumes,
estaciones.
Cielos ensombrecidos,
cielos soleados.
Tierras perfumadas
y bendecidas por lluvias necesarias.
Árboles desnudos,
árboles trajeados de primavera.
Cualquier ensoñación
donde las alas al viento
manifestaban fantasías,
y tú, entre ellas,
con un atisbo de realidad
mientras aparecías
entre mis líneas.
pero las alas se van deteriorando
y ya solo quedan unas pocas palabras
asentadas a los pies.
No se elevan, no tienen fuerza
para modelar sueños en el aire.
Sueños nacidos de la imaginación
pintando amores,
perfumes,
estaciones.
Cielos ensombrecidos,
cielos soleados.
Tierras perfumadas
y bendecidas por lluvias necesarias.
Árboles desnudos,
árboles trajeados de primavera.
Cualquier ensoñación
donde las alas al viento
manifestaban fantasías,
y tú, entre ellas,
con un atisbo de realidad
mientras aparecías
entre mis líneas.
Vientos centrales arraigados,
más auténticos que otros vientos
que soplaron coloreando
las teselas de un corazón solitario.
¿Solitario?, ¡no!.
Sola... solo cuando dibujo palabras,
porque llena de amor estoy por la vida
y por mis estrellas terrenales.
Sola... solo cuando dibujo palabras,
porque llena de amor estoy por la vida
y por mis estrellas terrenales.
Y es que no dejan de salir flores
en mi corazón de invierno.
Unas veces pasan desapercibidas,
y otras, a distancia las huelo.
Y cuando eso ocurre,
se llena mi corazón de alegría,
pues esas flores no pueden ser otras
que las más importantes:
Salud, amor y vida.






