En un pliegue del viento
te encontré,
cuando soplaba delante de mi ventana.
Mis ojos te siguieron extrañados
porque de los tuyos,
se quedaron empapados de sabores.
Y te alejaste entre el polvillo del aire
arrastrando tu serio semblante.
te encontré,
cuando soplaba delante de mi ventana.
Mis ojos te siguieron extrañados
porque de los tuyos,
se quedaron empapados de sabores.
Y te alejaste entre el polvillo del aire
arrastrando tu serio semblante.
Te recordé siempre y te recuerdo,
pues cuando abro la luz
allí estás tú, mi numen,
iluminando las horas
de mi recreo
en el patio de las hojas blancas
jugueteando
con las letras desordenadas,
hasta que te sitúo
en el lugar perfecto.
pues cuando abro la luz
allí estás tú, mi numen,
iluminando las horas
de mi recreo
en el patio de las hojas blancas
jugueteando
con las letras desordenadas,
hasta que te sitúo
en el lugar perfecto.
Pero revoloteas como la abeja
de flor en flor, y te pierdo.
Vuelves a mi, pausado,
de flor en flor, y te pierdo.
Vuelves a mi, pausado,
me estimulas
y hago contigo lo que quiero,
hasta que mis letras de agua
se diluyen
en el mar de mis pensamientos.
y hago contigo lo que quiero,
hasta que mis letras de agua
se diluyen
en el mar de mis pensamientos.
En duelo quedo
hasta la próxima vez
hasta la próxima vez
que quieras venir.
Y si vuelves,
acariciaré tu nombre
usándote con cariño
por mis vacíos renglones.
acariciaré tu nombre
usándote con cariño
por mis vacíos renglones.
















