El silente susurro del sueño me visita,
con un velo de seda que envuelve la luz
tratando de lapidar el pensamiento.
Brillan los colores en el silencio de la noche,
*y las diversas bellezas que hay en la primavera*
*y las diversas bellezas que hay en la primavera*
surgen agitando el sosiego.
Los músculos se tensan,
las pupilas rotan detrás de sus ventanas
buscando espacios donde dormir su actividad,
pero, no encuentran hueco.
Los vacíos se llenan de marañas vivas y ausentes
que no quieren fenecer en el espacio.
Todo está confuso sobre la almohada.
El susurro del sueño
grita poseído por fibras nerviosas,
y desaparece mientras la luna
*con balanceo suave, perezoso y lento*,
*con balanceo suave, perezoso y lento*,
da paso a la aurora, en otra noche más
de sueños despiertos.
*-¡Oh lánguida hechicera* de todos los sueños
te falla el hechizo para extinguir el desvelo!-
me digo al amanecer *cuando la vela al viento*
baila en mis pupilas insomnes
en un duermevela a destiempo.
en un duermevela a destiempo.
















