
Somos dos pensamientos
que se cruzan en el camino
de los sueños,
allí donde habitan las fantasías,
las quimeras, y los dulces momentos.
Solo son instantes y,
las miradas se tocan,
se besan, se abrazan,
deseando el tacto
de los cuerpos,
miradas que se pierden
tras las pestañas de los espejos;
pero… se rompe el sueño,
porque tus pies caminan
al contrario de mi extremo.
Voy sembrando de flores
la vereda que me invento,
por si vuelves, y me puedas encontrar
en el suspiro de tu aliento.
Allí donde sopla la niebla
y se humedecen los almendros,
donde quiero echar raíces
que no me dificulten el vuelo,
y seguir siendo alondra que sueña
en los campos de tu cuerpo,
para picotear en tus lagunas
y sorber las lágrimas
de tu dolor incruento,
para que luego me sonrías
como imagino sabes hacerlo.
como imagino sabes hacerlo.
No tardes, que insomnio tengo,
no puedo cerrar los parpados
porque me has robado el sueño…







