Un pesar en mi corazón herido
por un gran rejón
que al clavarse he consentido.
Y es que siento que eres
el aliento que sale de mi boca
sin retorno,
envolviéndose en el viento
que me toca
y antes de desaparecer,
ahoga mis sentidos.
Y es que siento que soy
puente sobre aguas dulces,
aguas dulces que se pierden
indiferentes,
por una vereda de sauces llorones
camino de un mar que las espera
para arrullarlas
entre el bamboleo suave de sus olas,
mientras yo,
quedo perdida entre
los caminos olvidados,
como el puente donde no pisa nadie
y solamente ve el reflejo
de su propia historia
en las claras aguas que se escapan
por debajo de sus ojos…







