Mis penas se lavan en tus besos,
los que recibo cuando despierto
vistiendo mis mañanas de azul cielo.
Mis penas se lavan en tus manos,
cuando acaricias mis tormentos,
dejando en mi piel tus huellas
con perfume de flores bellas,
que se deslizan por mi cuerpo.
Mis penas se lavan con tu presencia
la que me hace estremecer,
cuando dices que me amas
dislocando mi querer.
Mi amor se lo lleva el viento
por las mañanas al despertar
y veo que estaba soñando
con alguien muy especial.
Sigo buscándote
en el cielo por si veo tu estrella,
y yo,
no la veo.
En el sol por si su brillantez me ilumina,
y yo,
me ciego.
En el mar por si navegas sin rumbo,
y yo,
ponértelo.
En el río por si lo vas cruzando,
y yo,
me asusto porque no te veo.
En la noche por si vagas con el alma en pena,
y yo,
darte mi consuelo.
Entre los amigos no te encuentro,
y yo,
lloro y me revelo,
hasta que miro en mi corazón,
y yo,
allí te veo.
Elda 2009









