Solo puedo acercarme a ti
con la imaginación,
revoloteando como las mariposas
tu espacio silencioso
donde las palabras no suenan
como yo quiero.
Son adversas,
no tienen melodía de amores
ni una guitarra
que con sus acordes
me lleven a recorrer espacios
desconocidos.
Fantasías, ensoñaciones
delirios, ilusiones;
cualquier sinónimo me sirve
para llevarte caprichosamente
a mis renglones,
donde te disfrazo
de lo que no eres:
Lucero del alba,
pájaro cantor, o,
luciérnaga en la noche
que alumbre
el ocaso del corazón,
mientras la piel
rezuma sensaciones.
Pero ya es tarde,
porque hace tiempo
amaneció mi anochecer,
borrando las primaveras.


















