
Fotos cogidas de la red
Entre los albores de la mañana
me fundo en un duermevela.
Sueño y pienso en la soledad
de los años por cumplir,
-los peores-
Los que vienen vestidos
de pétalos marchitos,
los que ya no tendrán
ni perfume ni color.
Sumando días,
recorriendo el mismo camino,
dejando la huella arrastrada
por el peso de los huesos comprimidos.
El reloj marcando las horas,
el horizonte más cercano,
Una perspectiva sin perspectiva.
La luna que se esconde,
el sol que palidece.
Una realidad ineludible
donde todo se difumina
delante de unos ojos sin prisa,
unos ojos solitarios
que ya no miran con la misma ilusión
¡Pero nunca mejor que hoy!
Porque el mañana será,
o no será,
y si es,
será un día menos para llegar al peor.













