
Agosto dice adiós entre pañuelos blancos
después de unos días de tormentas,
y el sol con timidez se asoma deseoso de calentar
esa frialdad que la humedad deja.
Me hace un guiño la destemplanza,
el cambio de estación se aproxima a gran velocidad
como los segundos que se pierden en el tiempo.
El verano lentamente prepara la maleta...
las horas de luz decrecen,
y todo vuelve a la rutina
dormida por unos meses
en las veredas floridas,
en los mares azulados,
en los campos, tiempo maduro y frutal
que perfuma la respiración
hasta su recogida..
¡Y otra época más,
adherida a la piel que se marchita,
como la rosa que nació en primavera!.
Pronto llamarán a la puerta
un sinfín de colores cálidos
que alfombrarán los senderos
desnudando la naturaleza;
como desnudas de cariño quedan estas letras
si no te dedico un pensamiento
mientras cierro los renglones,
tratando de unir dos líneas paralelas
en el vértice del amor.
☂
Hoy, no abras el paraguas,
quiero que llueva mi voz silenciosa sobre ti
hasta que tu corazón gotee néctar de uva,
y tus labios se conviertan en dulces besos.





















