Vivo en un silencio trasnochado
abrigada por recuerdos de un olvido,
vestida de luces cual torero
esperando la fiesta y vuelta al ruedo.
Azul se pinta la mañana
y entre cuatro paredes, surge la magia
cuando escribo situaciones que no poseo,
con un mínimo arrullo de verdad entre palabras.
La tinta roja de mis venas
engañosas son al sentimiento.
¡Miento cuando escribo, y miento!,
porque las cuitas no son mías pero, las siento
mientras las dejo navegar
por el mar de mis pensamientos.
Olas ficticias surgen y digo:
“Ya sé que eres de otra,
y a pesar de eso, espero”
¡qué locura tan loca vivir con ese sentimiento!
Vivo en un silencio trasnochado
por si tu figura de caballero, veo.
Viajera en el tiempo llego al final,
mientras escucho las voces del silencio
entonando las notas que lloran amores,
de un bandoneón arrabalero.
La noche surge entre pluma y papel
enamorados del romanticismo,
mientras los dos se tatúan
en el mismo acontecer,
y yo, miro…






















