Llegaría a la hora justa, entre un halo de ilusión y de impaciencia por conocerle a él, ese amor platónico que tenía idealizado, pues según la fotografía que le envió pudo comprobar que físicamente no era su tipo; pero le miraba ¡tanto! todos los días, que llegó a quererle de aquella manera. Le imaginaba encantador con una personalidad arrolladora, la misma que le había mostrado con sus palabras galantes, halagadoras y llenas de armonía, susurrando en sus letras pinceladas de amor.
Ella sabía que no era suficiente, pero pensó que a él le sucedería lo mismo cuando pensara en ella.
Elegante y coqueta, con la mirada nerviosa recorría desde su asiento el paisaje que pasaba delante de sus ojos, mientras sonreía inquieta, ¡tenía tantas ganas de abrazarle!, no le importaba como fuera, sus palabras le habían enamorado, y esas serían las mismas que tantas ganas tenía por oír de sus labios.
Paró el tren, había llegado a una estación hermosa, antigua, solitaria, rodeada de campo; en el andén apenas un puñado de personas; miró la fotografía que llevaba en el bolsillo de su chaqueta… no, nadie de los que se encontraban allí, era. Reparó en una mujer que a su vez la miraba atentamente con un niño de la mano, y en la otra ¿una fotografía?…
Su viaje azul se transformó de repente en negro, y sin pensarlo dos veces volvió a subir al tren que ya silbaba para la salida, hacia un destino desconocido…
Aprovecho la ocasión para lucir la belleza de esta estación que se encuentra en Puebla de Sanabria, un pueblo de dicha comarca, y donde se puede disfrutar de otra belleza que es el Lago más grande de España.
A veces es cuando nos perdemos y/ o encontramos pérdidos cuando precisamente encontramos lugared con encanto y sabemos apreciarlo como se merece. Y entonces pasa... Es ese lugar y no lo que debió ser lo que te embriaga de esas sensaciones que debe imprimir toda buena primera cita!
ResponderEliminarUn abrazo Elda.
Elda... Es posible que los sueños, no se hagan realidad, y se conviertan en una decepción, pero en ese caso lo mejor es lo que hizo, coger el tren hacia un nuevo destino...
ResponderEliminarUn abrazo...
Triste viaje, pero seguro que el que tomo fue el rumbo correcto.
ResponderEliminarBellas fotos.
Saludos
Casi todos hemos pasado por algún tipo de experiencia en la que el miedo al cambio y a lo desconocido nos ha atenazado.
ResponderEliminarPuebla de Sanabria uno de los lugares más bello de España, sus lagos y su gastronomía una delicia...(quiero volver)
Un besote preciosa
Precioso relato Elda, a veces esas cosas pueden pasar. Las imágenes son muy bonitas, me encantan.
ResponderEliminarUn saludo
Vaya por Dios, qué sorpresa y qué decepción. Pero gran decepción también tendría el pobre niño. Vete tú a saber qué se había imaginado. Empate a cero, jaja.
ResponderEliminarPero, por lo menos, el viaje sirvió ara contemplar esa belleza dela naturaleza. No hay mal que por bien no venga.
Me ha encantado leerte.
Un abrazo.
Estimada Elda, después de mucha ausencia a causa de problemas de la misma vida, regreso a leer este bello y triste, pero esperanzado relato. Tu pluma siempre logra emocionar y tocar el corazón. Siempre sucede que, no hay mal que por bien no venga y aquí queda bien patente
ResponderEliminarPrecioso lugar (que también recorrí hace siglosy quedé encantada por él y en él), preciosas imágenes.
Abrazos enormes.
Buen texto, y bonitas fotos. Las estaciones y los trenes siempre me han fascinado. Y la foto de esa estación es muy bella.
ResponderEliminarBesos.
No siempre el destino acierta, es mi modo de pensar, creo que si bien todos teneos un destino, debemos forjar por lo que mejor nos convenga, sin lastimar a nadie.
ResponderEliminarSiempre es lo que debe ser...ese andén lo dice todo, sin más palabras.
Precioso.
Te dejo un beso
Muchas gracias a todos por vuestros amables comentarios y sobre todo por acercaros a mi rinconcito.
ResponderEliminarCon este simple relato, solo he querido reflejar, que no se puede uno fiar de las palabras por muy bellas que sean... eso que ahora está tan de moda en las redes sociales. Las relaciones de ese tipo, creo pueden traer grandes decepciones, si se las toma uno en serio.
Un abrazo para todos y cada uno de vosotros.
Un final de viaje con sorpresa.Creo que tenía que haber bajado del tren para estar segura...pero entonces hubiera sido otro relato :).La duda forma parte del encanto de la historia.
ResponderEliminarPreciosos esos sitios de Sanabria (la estación y el lago).Ya hace años que pasé por allí camino de Galicia.
Abrazos Elda.
Un final de viaje con sorpresa.Creo que tenía que haber bajado del tren para estar segura...pero entonces hubiera sido otro relato :).La duda forma parte del encanto de la historia.
ResponderEliminarPreciosos esos sitios de Sanabria (la estación y el lago).Ya hace años que pasé por allí camino de Galicia.
Abrazos Elda.
Vayafinal más inesperado tiene tu historia, pero se puede dar, o mejor dicho, creo que a veces han pasado cosas similares, nos dejaste con la ingconita al subir al tren sin comprobar nada sobre la mujer y el niño, pero hiciste bien.
ResponderEliminarDisculpa mi tardanza en corresponder a tu visita, he estado muy liada las dos últimas semanas, con cosas sin importancia pero que no podía dejar, gracias por tu comentario tan cariñoso y acertado como siempre.
Besos, feliz fin de semana.
Me ha encanta el relato Elda,ese final con sorpresa, y esa última foto que es un deleite. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala
ResponderEliminarElegante y coqueta... Me encanta... Un abrazo desde Murcia....
ResponderEliminarEscribes desde tu alma. To corazon pone las letras y tus emociones son tan calidas que me quedo enganchada a tu musica de letras
ResponderEliminarUn placer vuestros comentario que os agradezco a cada uno con mucho cariño.
ResponderEliminarAbrazos.