Mis humildes y sencillas letras, son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta sobre pensamientos huérfanos, desgranando amores y fantasías en la soledad de mis horas.



*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos* Hermann Hesse

*Soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabras de lo que digo* Oscar Wilde

LO QUE SE ESCRIBE AQUÍ, NO TIENE PORQUE SER BIOGRÁFICO,
LOS PENSAMIENTOS Y LA IMAGINACIÓN, SON LIBRES COMO EL VIENTO
🍂 SI LA EXPLICAS, LA POESÍA SE VUELVE BANAL, MEJOR QUE CUALQUIER EXPLICACIÓN, ES LA EXPERIENCIA DIRECTA DE LOS SENTIMIENTOS QUE CADA CUAL EXPERIMENTE... Pablo Neruda

30.9.19

El silencio me arropa


El silencio me arropa
en una soledad con luz en los ojos
que me regala una ventana
donde caben todos los paisajes,
todas las letras del mundo,
todas las sentencias,
todos los absurdos
y malas influencias.
Y,
melodías increíbles,
imágenes antiguas
que traen recuerdos
de otros tiempos,
donde la juventud era el vestido diario
y las ilusiones impecables
pintadas con los mejores colores,
y cosidas al corazón con hilos de oro.
El despertar lleno de perspectivas
que iluminaban el camino
con huellas por estrenar.

Todo ello quedó en los ayeres.

Hoy esa ventana luminosa, 
da luz de vez en cuando
a este ocaso determinado
que es el vestido diario del presente,
pintado de pigmentos desdibujados.

Las ilusiones ya no van cosidas al corazón
con hilos de oro,
sino con frágiles hebras de algodón 
que zurcen los huecos vacíos.

Apago este brillo enigmático, 
y entro en la realidad
que me espera amablemente
para pisar el mismo lugar,
una y otra vez...
pero dando gracias a Dios
por seguir amaneciendo.

24.9.19

Ya se ha ido... el verano

Y otro verano más que se ha ido
dejando atrás las hermosas tardes 
llenas de luz. 
Esa luz especial
donde el viento baila en el aire
besando los rostros ardientes
de las muchachas primaverales.
Pies descalzos en la arena,
baños al oscurecer,
tibieza de la brisa,
lluvia de estrellas
bajo el pestañeo de la luna llena,
donde el cuerpo se recrea
robándole una sonrisa al viento.

Sensaciones agradables que se van
cuando la estación se despide.
Aun así volverá
como vuelven las golondrinas en primavera,
pero ya no será la misma,
porque cada año por el camino, algo se queda.

Y tú, ¿volverás a mi pensamiento?
Si no vuelves, yo te olvido,
pero ya no tendré palabras
para soñar entre tú y mi cariño.

17.9.19

Miro, y observo


Una hermosa lágrima
baña la ladera de los montes.
Está serena, plácida,
gris y plata como el cielo que la cubre.
Es una bella visión
que toda mi atención reclama,
a pesar de que la conservo en la retina
de muchos momentos observada,
pero cada instante cambia.
El sol se oculta tras una cálida brisa,
y en un momento,
el color intenso que la rodea se difumina.
La calma y el silencio aparecen,
solo se oye el ruido de la ausencia
y el murmullo de la naturaleza.

Se enfría el ocaso,
es hora de dejar las huellas
mientras el aire se viste de soledad
y la piel de sensaciones ocultas.

Abro por un momento la puerta de los recuerdos,
y el pensamiento se me va
a recorrer momentos ya pisados
en este bello paisaje de tranquilidad absoluta
a estas horas de luz decadente.

Vuelvo al presente y camino
a la vez que el atardecer va cerrando el día
a una noche hoy, sin luna.

10.9.19

Lo real, en la superficie


Mirando en la profundidad
donde nunca miro
porque me produce vértigo
y está oscuro,
siento que todo termina,
que la oquedad se hace presente
en el túnel del tiempo
y el precipicio se aproxima inexorable.

Una sensibilidad desconocida
me estrecha el conducto de la ensoñación.
Es un verbo que ronronea en mi oído
espeso de realidad
donde no quiero poner mis pies voladores.
Deseo encontrar mis viejas alas
que me lleven donde lo único que importa
es la salud y la felicidad.
Donde los éxitos y fracasos no existan,
ni los pobres, ni las rencillas,
ni los prejuicios, ni los rencores,
donde solo haya claros en las sombras,
donde el amor apague el fuego
de cada corazón encendido por la vanidad
y el deseo de opulencia.
Donde las miradas sean la miel de lo amargo,
donde los besos y abrazos
sean el vestido diario.
Y donde el amor sea la luz permanente.
                         .
De pronto,
me llama la atención un pajarillo
en el alféizar de mi ventana
picoteando insectos en la luna…
y me rompe el hilo 
de esta fantasía inverosímil 
como ninguna.
Salto a la realidad y recuerdo:
que todo lo limpio... se ensucia.

No necesito mirar en la profundidad
porque lo real, está en la superficie,
donde se mueve el mundo
y muere la vida.

2.9.19

Vendrás conmigo! dije

¡Vendrás conmigo!, dije,
y la voz sonó en el aire
bajo un cielo sin huellas.
Solo las flores y los pájaros
escucharon mi sonido.
También las campanas tras el monte
en una ermita donde duerme
el cuco en su pequeña torre.

¡Vendrás conmigo!, dije,
Y la voz se perdió entre árboles
que crecen sin concierto y sin tino,
y no veo el cerro alto coronado de robles
donde se forjan y mueren los sueños
de los montañeros por los caminos.

Amanece, el alba y yo desde mi almohada,
insomnes;
es el silencio que hace ruido
y nos despierta cuando el reloj
todavía está dormido.

El sol aflora tímido en mi ventana,
¡y ya no vendrás conmigo!,
porque el día comienza
mientras pienso y me despabilo
en una mañana más allá del horizonte,
donde se adivinan los campos de trigo y girasoles
de la vieja Castilla, en el estío.

Hace aire,
bailan las hojas mientras sonríe el viento
y yo, los miro,
porque ya no puedo cerrar los ojos…
la voz de los pájaros comienza
y el perfume a hierba fresca
que dejó el color de la luna,
aroma los sentidos.

Es el alba en el monte
antes que se despierten las horas.

25.8.19

Poco a poco


Poco a poco
te convertiste en recuerdo.
Al principio las horas pasaban lentas,
el día era largo,
las semanas inmensas.
Toda yo era un pensamiento donde tu estabas cerca.
Toda yo era piel sensible,
pálida,
hambrienta.
Las huellas de tus cálidas palabras
en mi quedaron presas,
hasta que un día cualquiera
se fueron desprendiendo
como las hojas secas, y
poco a poco te convertiste
en letras para mi libreto,
un recuerdo diario pero tenue, armonioso,
sin robarme la llave del sosiego,
y es que de algo sirven los años
para algo sirve el tiempo,
una estación donde todos los días
pasa el tren con los mismos pasajeros.
Aunque de vez en cuando
se cierra la puerta del recuerdo
y vuelve la inconsciencia de los años nuevos,
y palpita el cielo,
y la lluvia besa los pétalos cerrados de la flor,
y el corazón corre silenciosamente inquieto,
hasta que el invierno regresa de nuevo a su lugar
donde la serenidad duerme,
y la mirada se pierde en detalles tan hermosos
como ver esconderse el sol
en un cálido atardecer de verano,
mientras el vapor de la soledad
se esfuma por arte de magia,
y se navega en una nocturna travesía
de sensaciones espléndidas.

Y es que,
la gotera del tiempo carcome la piel,
pero nunca el corazón.

8.8.19

LLueve


Son las nueve y media de la mañana y aquí estoy escribiendo mientras miro por la ventana del salón.
Parece que ha refrescado de los calores que hemos tenido. 
El cielo esta opaco, tristemente nublado y descargando una lluvia fina y constante que moja la hierba seca de mi prado. Las hojas de los árboles brillan, y en sus puntas cuelgan gotas que se resisten a besar el suelo. Parece un día de otoño que ha cambiado sus colores ocres por un verde exuberante que cierra todo el contorno donde me encuentro, solamente veo el cielo gris, única salida al espacio.
¡El silencio se oye tanto! que incluso no oigo nada...  

Solo, sola en esta jaula verde de puertas abiertas, pero sin horizonte, sin perspectivas para los ojos… Las de mi corazón, son pocas porque este tiempo me deja vacía de sensaciones y de pensamientos. 
Podría sumirme en una ensoñación, pero no tengo ganas de hacer esfuerzos…

También podría bailar lo que estoy escuchando, porque aunque hasta a mi me parece mentira, tengo puesto un CD que he encontrado por aquí de grandes clásicos, pero mi oído no está acostumbrado a esta música culta, académica y docta, y no me provoca…

Pues sí, daré unos pasos de vals con el Danubio Azul para espabilar mi mañana, aunque más me espabilarían, unas sevillanas 💃💃

24.7.19

Después de un tiempo

20 Fascinantes retratos que querrás ver al menos dos veces
Después de un tiempo
suspirando por mi corazón
que te llevaste sin permiso,
me crecieron alas,
las alas de la imaginación.
Y las he usado tanto,
que sin querer se deterioraron.
Ya no vuelan por el espacio
reservado para las ensoñaciones
ni se asoman al horizonte
donde las mariposas son flores aladas,
y las gotas de lluvia ríos para navegar.

He vuelto a usar mis zapatos
los que hieren las huellas de los sueños,
y la realidad vuelve a mi balcón.
Una realidad ajada por las agujas del reloj
que dibujan el tiempo
en las pieles de la ilusión.
-¿Desilusión?-
no,
solamente evocaciones en el espejo
donde las plumas tapaban el día a día del verismo.

Me asomo a la actualidad
olvidada por momentos,
y todo sigue igual…
Tú, no estás, y yo espero al sol
que incendie nuevamente las fantasías
debajo de un sombrero de ala ancha,
donde se oculta el paso del tiempo...