"Volveré a pensarte"
escribí en una ocasión
cuando la mente
me sorprendía,
cuando se desbordaba
la imaginación
según escribía.
Y ahora, espero en vano.
Se nubló el sol en los renglones,
los pensamientos no fluyen,
están dormidos
en una tranquilidad
espesa de movimientos.
Los sueños se han hecho viejos,
ni me duelen ni me dan alegrías,
todos están serenos y silenciosos
como las calles de mi barrio
en una noche fría.
Quedo pensando frente
al espacio en blanco
mientras hago un último intento
buscando en mi piel una huella
que me hable.
No hay nada, o está oculta
bajo las hojas secas...
del tiempo.
Hace un sol incipiente
que no caldea este frío día,
ni tampoco las palabras,
ausentes, perdidas
en un horizonte desdibujado.
¿Volveré a pensarte,
de aquella manera?
Quizás,
si me susurra tu pensamiento,
porque en el mío, eres todo y nada.
Eres aquel que encontré
en el agujero del tiempo
cuando la noche se suicidaba,
en los colores del amanecer.
















