
Le busco aquí, en cada renglón
donde escribo día a día,
entre las letras robadas a la imaginación,
y no le hallo, no;
me ha dejado,
se ha ido entre la bruma del viento
mientras en un sueño yo dormía.
Pero en mi realidad es un eco
que entretiene mis pensamientos
y me inunda de alegría.
.
Siento frío,
y la calidez sin él no existe.
y la calidez sin él no existe.
El sentimiento se escarcha en un cruce helado,
la hierba tiembla con el rocío.
La tinta se seca como río sin corriente,
y mi pluma no puede cantar ternuras
ni pasadas ni presentes.
Oigo su verbo en lontananza
donde da la vuelta el aire.
Quizás le traiga la próxima lluvia
"entre las altas cañas cuando baje el río",
o cuando la luna cambie
y el humo del tiempo se diluya
entre su voz declamando amores.
Tiembla mi oído
al compás de su canto lejano,
mientras sueño caminos
por donde vendrá.
Si no llega pronto, le olvidará mi olvido,
y se terminará mi viaje soñado
entre puntos y comas,
sin empezar...
sin empezar...















