
Eres el hombre de ese romance
que mi corazón mantiene contigo,
en lo profundo,
un rincón oscuro y acogedor
donde no entra nadie,
solo el aliento de mis suspiros.
De cuando en cuando
mi romance se rompe en mil pedazos
porque la conexión se ha fundido.
No oigo la voz de tu corazón,
no me llega la trasferencia de tus pensamientos
y me pierdo sin dirección,
en las telarañas del tiempo.
¡Búscame!,
y llévame de regreso a ese rincón ya dicho,
y comparte mi romance
en lo más profundo,
donde no entra nadie,
solo el aliento de mis suspiros.
Me asomo a la ventana del idilio
y,
un tronco arde en la bocacalle solitaria,
las farolas se encienden
y llueve,
apagando el fuego cuando amanece.
Enigmático,
sibilino,
singular,
intrigante,
atractivo,
“invisible”
es este romance que mi corazón
mantiene contigo.














