Lo que escribo no lleva destino,
son letras al viento sin dirección,
palabras dibujadas en cielo rojo
entre nubes que ríen o lloran
según mi antojo.
Escribo en una vereda blanca de riveras azules,
amores que se deslizan por mi cabeza
al escuchar la melodía de una canción,
con las notas de un piano que dulcemente se queja.
Lo que escribo no lleva destino,
va enredado en fantasías y cuentos
de paisajes de colores y amaneceres vespertinos.
De cuando en cuando alguna palabra suelta cae
buscando un amor dormido en los telares del tiempo,
o quizás en las agujas del reloj buscando un momento,
antes que las hojas amarillas de mi otoño
sequen en la punta de mi lápiz
presintiendo el invierno,
donde se congela la memoria
y vive el miedo a perder la historia,
de muchos mágicos instantes…
Lo que escribo no lleva dirección
pero si tiene domicilio:
arroba punto com. frío lugar
donde se acumulan mensajes
sin palabras del corazón .
¿Dónde está ese cartero
con cartas impregnadas de amor?.
Z
El viento sopla en la ventana,
y me gusta cuando baila a mi son
mientras hilvano palabras.
















