Las calles se estrechan,
llueven gotas que cierran el paso
de este corazón que ama aquí,
ahora,
en este instante, y
llora el alma por ti,
por mi
seguramente por los dos.
Una luz tenue,
la calle,
la lluvia que no cesa
ahoga mi boca cuando te nombra.
Te quiero mil veces,
si estuvieras
aquí,
allí,
en cualquier parte.
En la distancia beso tus ojos y bebo tus lágrimas,
para tener algo de ti…
tu gotas saladas.
Tristes letras
que no encuentran consuelo en este lápiz sin punta
que escribe mal,
pero escribe:
Que no estas aquí,
ni allí,
ni en ningún lado,
para que me prestes abrazos enamorados.
¡Abrazos prestados!,
no importa,
solamente un instante de encuentro.
Ser feliz intensamente,
pues amarlo todo no da tiempo.
Calle,
luz,
alma,
lluvia,
un te quiero,
la distancia,
tristes letras locas
llevan gotas saladas a tu boca
de mi boca.
Me abrazo enamorada a este encuentro
que quiero, y deseo por los siglos
de los siglos,
que serán minutos
si estoy en ti y contigo.







