Nada que decir,
nada que contar,
mi vida de momento es buena,
mi estrella luce todas las noches
aunque esté el cielo sin ellas.
El sol entra cada día por mi ventana
calentando el frío de los años.
El viento acaricia mi semblante
como un paisaje de primavera.
En el espacio hay cuatro lunas
que me saludan tras el monte,
mientras navego serena
en mi barquichuela.
Las campanas de la imaginación
han callado los amores
y ese silencio me besa,
me acuna, me sosiega felizmente
como un abrazo maternal,
el que siempre se recuerda
aunque el reloj marque
miles de horas en el cuero
por dentro y por fuera.
✨
Pero para escribir,
me gustan las nostalgias,
los amores, desamores,
aunque no me pertenezcan.
El sueño de las distancias,
las estrellas apagadas,
unos ojos profundos
donde boguen los suspiros
y jugar a la noria del amor
dando vuelta con las letras…
todo ello aderezado
por la melodía de un piano,
donde se sienta la noche a esperar
mientras pienso,
que me gustaría ser…
el viento que revolotea en tus labios
E 🖍
mientras pienso,
que me gustaría ser…
el viento que revolotea en tus labios
E 🖍










