Eres en mi memoria
un pensamiento rítmico
que me enamora.
¿Dime tú que soy yo?.
Solamente una china en el camino,
donde pusiste tus ojos
para no tropezar conmigo.
Pero me clavé a tu zapato
como si fuera chincheta,
y allí mismo me he quedado,
sin que te des cuenta.
Pero pasa el tiempo,
no veo tu mirada
y yo enamorada
muero por dentro,
sin que te des cuenta.
Silenciosa y trasparente
me volveré mariposa
para no distraerte.
Aletearé en tu cuello
perfumando tus sentidos,
sin que te des cuenta
que la tarde languidece en soledad,
y entonces, por última vez,
te diré que te quiero tres veces,
te arrancaré un pensamiento
y un suspiro,
sin que te des cuenta
que mi amor por ti,
fue la locura de mis pensamientos
queriendo robar los tuyos,
y en tu boca dejaré mi eco…
sin que te des cuenta
que fuiste mi flor de invierno.





















