Líneas en el agua,
escritas con palabras de papel
van surgiendo en una tarde estival de caricias,
y vacía de caricias es
perdidas en un mar de sensaciones.
Corazones flechados sin herida
que sangran palabras azules
y secan en el trayecto
antes de llegar a su destino,
porque son huecas
o están escritas en el viento.
Palabras mojadas
por una lluvia incesante de pensamientos
que se deshacen en la huella de unos pasos.
Palabras, solo palabras.
Palabras tatuadas en el agua,
en la ladera de los montes nevados,
en la playa barrida por el mar,
palabras falaces con voz y sin hechos
que se borran en un amanecer claro.
Te he visto pintado en un papel y te recuerdo
como se recuerdan las flores blancas
dibujadas en un cuaderno.
Quedó tu aroma de limonero
pegado hondo,
donde se guardan las ilusiones
de los momentos perfumados,
y cuando pronuncio tu nombre
en el silencio,
la noche se alarga y me quita el sueño,
pero solamente si en el papel te veo
con un poema en la boca cantando al viento.
Palabras, solo palabras,
las que entretienen y llenan renglones
mientras las agujas del reloj
ponen un telón de estrellas a la tarde,
vacía de sensaciones.








