
Volverás a mi
por el recuerdo de mis palabras,
escasas pero tan ciertas
como la vida que nos ocupa;
maravillosa vida a veces
y otras con detalles que ensombrecen
un día, una semana, un año…
pero vuelve el sol a la ventana.
Volverás a mi
aunque no tengas tiempo,
a mirar por el espejo de mi alma
tan misteriosa y a la vez tan clara,
que no podrás descifrar mis pensamientos,
difícil tarea…
porque cubiertos están por un velo
que matiza la verdad y la mentira
para no ser descubiertos.
Volverás a mi
aunque no tengas ganas,
porque un día de primavera temprana
pellizqué tu corazón sereno,
dejé una huella curiosa,
y un eco en tu pensamiento.
Volverás a mi,
porque bajo mi piel marchita
y trasnochada,
está la mágica tersura de la juventud
y una sonrisa que inflama el aire.
y una sonrisa que inflama el aire.















