Una rosa y un clavel
se miraron a los ojos,
y se quedaron prendados
de su azul uno del otro.
Esta rosa, la más bella
hoy esconde sus colores,
y se viste de azucena
para el amor de sus amores.
De princesa va luciendo
blanca como la luna,
envidia de las estrellas
y bella como ninguna.
Con hilo de fina seda
quisiera hacer un bordado
en estos dos corazones
y que queden bien atados
Con todo el cariño mío
de sentimiento materno,
deseo eterna unión
para mi hija y mi yerno.
Pero falta alguien grande
"Bravo, con su solera",
el sol que nos abrigaba;
¡quisiera tenerlo a mi vera!.
Pero...
como buen pintor que fue,
hoy pintará un paisaje,
con un camino de pétalos
para que su hija camine,
el mejor de los bagajes.
Hoy, cielo y tierra se juntan
a celebrar esta unión:
somos papa y mama...
que os damos la bendición.
Elda 19-9-14











