Las flores brotan con fuerza en esta primavera,
donde mi vida ya tiene ¡tantas!,
que no recuerda las que son, ni las que eran;
solamente sé que mi viejo árbol
mantiene una hoja de color cálido,
como la puesta de sol de un día de verano.
Pende de un hilo,
pero debe de ser mágico,
porque todavía se mantiene firme
a pesar del viento diario.
Solo espera que con mimo
te la lleves a la página del libro
que tienes entre las manos,
como si fuera pétalo de rosa
de una joven primavera
donde ni tú ni yo, nos encontramos…
Consérvala allí,
donde se guardan los recuerdos.










