¿Dónde están esas historias de amor,
las que son para toda la vida,
las que conquistan el corazón
desde que comienzan
hasta que terminan?.
Esas historias existen,
por lo menos existían
con pasiones al principio
y un amor dulce y sereno
para el resto de los días.
Respeto y más respeto,
-ingrediente necesario-
admiración y simpatía
para que dure muchos años.
Aderezado con buena sal,
la pimienta que no falte,
y un toque de hierba buena
salpicada por todas partes.
El postre que no se olvide
que es cosa muy importante,
aunque solo sean besos
pero de menta y de chocolate.
Y así hasta el final,
de la mano cogiditos
apoyándose uno en otro,
¿hay algo más bonito?
Pero si en medio de todo
falta el primer ingrediente,
a otra cosa mariposa,
porque todo se fue al garete…























