Así voy, con el corazón aciago
llorando amores y amores llorados
con las alas rotas por elevarme demasiado.
Perdida, busco los aromas de mi jardín
en todos los rincones de mis pensamientos,
y entre telas de araña...
encuentro una bella nostalgia
que perfuma mi corazón por un instante.
Y aquí sigo, sin ganas,
cantando amores en un viaje de sueños
que quiero dejar, pero no puedo.
Quizás algún día mi quimera de lamentos
se vuelva sombras nada más,
y consiga el regalo de ese amor sin remitente
que tiene mi corazón cautivado.
Mientras, soñar quiero realidades,
pero realidad es: que somos lineas paralelas
sin puntos de unión.
Estoy triste, porque los colores de mis sentimientos
se apagan como vela sin pábilo por la desilusión.
Hoy la desgana me anula,
la semilla que plante en tu pensamiento,
no ha granado... hice mala siembra,
me equivoqué de campo.
Llueve intenso, mi fuego se apaga
y es ahora cuando el horizonte se pierde
dejando furia y calma
en el mar de mis sentimientos,
repitiéndome una y mil veces:
No sé por qué te quiero, si me dejó tu adiós
perdida y sola en medio de un campo circular
entre charcos de algodón donde volveré a soñar
para despertar más tarde...
aunque sea más allá del universo