Maquiavelo
Hay un verso que me ahoga
que me quema la garganta
un verso sin voz que canta
si el alma se desahoga.
Hay un verso que me ahoga
que me quema la garganta
un verso sin voz que canta
si el alma se desahoga.
Elda
En mi no encuentro el verso
ni me ahoga ni me quema
ni mi alma desahoga,
¿Será entonces por eso
que tanto se demora?
Maquiavelo
Este verso solo aboga
una quietud placentera,
la pluma es mi compañera,
el papel mi amigo franco
y la inspiración la arranco
del centro de mi alma entera.
Elda
Afortunado eres poeta,
acude con gracia tu musa
y la inspiración en ti se acusa
generosa y verdadera.
Maquiavelo
La musa jamás espera,
ni se atrasa, ni se apura,
porque la musa perdura
cuando llega verdadera.
La musa jamás espera,
ni se atrasa, ni se apura,
porque la musa perdura
cuando llega verdadera.
Elda
La mía nunca llega
ni falsa ni verdadera
y aunque la adorne de flores
o le cuente mis dolores,
se va, y corre que vuela.
Maquiavelo
La pluma corre certera
a lo largo de un papel,
pobre del poeta aquel
que no da paso a su musa
o que la exprese confusa
por los poros de su piel.
Elda
Le doy paso a la musa
de par en par abro puerta,
no se si no ve la entrada
o conmigo está confusa
o se finge medio muerta.
Maquiavelo afortunado
los versos en ti afloran
porque la musa te ama
y tus poemas florecen
en el fondo de tu alma.
porque la musa te ama
y tus poemas florecen
en el fondo de tu alma.