Letras desprendidas de una pluma muy sencilla donde el amor y desamor son desgranados por sueños y fantasías, hilvanados con alguna realidad.
Son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta, en el silencio de mis horas.
*
*El poeta es un modisto que en sus creaciones,
hace tallas grande de sus pensamientos y,
emociones……….. Elda
*
*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos mas bellos* Hermann Hesse

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29.9.15

He vuelto a soñar contigo

He vuelto a soñar contigo
sin que lo permita mi actitud,
pero volaron mis pensamientos
chocando en el muro de tu encanto
que se abrió delante de mi
como si fuera papel mojado,
y allí, dejé la huella de este corazón
indómito, 
cubierto de palabras torpes
queriendo decir algo.
Algo con cariño, 
fino y elegante,
musical y colorido para emocionarte.
Pero no sé, 
no sé esas formas llenas de brillo,
de las que tiene envidia el lucero
y el viento silente sin ritmo.
¡Pero me da igual…!
Porque lo que quiero de cualquier forma es: 
susurrar en la curva de tu boca
y descansar allí estas pretensiones locas,
olvidarme de los pétalos marchitos,
de la blancura de los años,
y que en tu tejado hay una alondra,
una alondra cantando.
Quiero tocar este sueño donde estás tú,
despacio, con la yema del dedo índice
para que no se rompa,
y sentir aunque solo sea un poro de tu piel
antes de que el reloj de arena de la vuelta
y el limonero pierda sus hojas.

22.9.15

La mirada de una tarde agosteña

El sol ha desaparecido,
las nubes han manifestado su poder sobre él
ocultándolo con su velo de seda rosa y gris,
una bella combinación donde la mirada se deleita.

Se levanta el viento en esta tarde agosteña
invitando al baile de las hojas 
con su cálido aliento.

Mis ojos gozan con su armonioso bamboleo,
y un escalofrío en la piel
me avisa con tiempo.

Comenzará la estación de los colores,
puerta que se abre a la desnudez del paisaje
y a la muerte de las flores.

Volverán los días opacos con su languidez,
esos que lloran en la soledad de los parques,
en las calles desvestidas de gente
y los campos vacíos e inertes.
Las golondrinas emigrarán
a buscar la calidez de otros balcones,
y yo, volveré a pisar las mismas huellas
si tengo suerte...
Y algún día,
en la soledad de mis horas
cuando el pecho suspira tranquilamente,
volveré a soñar contigo
y volverán las utopías  a mi mente,
porque tú, 
eres esa inspiración que me provoca sentirte
entre mis líneas escritas.

15.9.15

En los pliegues de mis labios

En los pliegues de mis labios
se esconde todos los atardeceres rojos,
todas las lunas llenas que iluminaron
el perfil de unos ojos
los amaneceres de ruidos y silencios,
el llanto de la lluvia y los volantes del viento.

En los pliegues de mis labios
se ocultan los soles,
los nublados,
los campos llenos de flores
y los sembrados despoblados.
Amapolas azules en trigales dorados,
cielos recién nacidos
y lirios apagados.

En los pliegues de mis labios
se han acumulado los años,
pero los pinto de colores
disimulando lo pálido.
Escribo en su borde una palabra serena
un sentimiento trasnochado,
recuerdos, sueños que no lleven penas,
suspiros y alientos alados
mientras el pensamiento vuela
y sonríen porque todavía viven
persiguiendo una estela.

10.9.15

Una jaula verde y frondosa

Después de una larga ausencia por gusto, os agradezco de corazón a todos los que habéis dejado vuestros comentarios tan amables, que han alegrado mis ojos y mi corazón. Gracias siempre.


Una jaula verde y frondosa
Abro los ojos tímidamente a la mañana. 
Una luz baila por los resquicios de la persiana.
Bajo las sábanas... desgana,
y un atisbo de melancolía me atrapa
mientras mi pensamiento habla:

Mira amor,
cómo han crecido los árboles.
ya no se divisa el Sierro de San Juan
 ni los tejados entre los robledales,
¡son tan altos! que tocan el cielo
en un horizonte cercano;
ni un humilde prado donde vuelen las mariposas
y brinquen los saltamontes dorados.

Mira como el sol que asciende por la montaña,
dora con su luz las copas frondosas y verdes,
regalándoles un color de otoño, 
efímera visión que desaparecerá cuando el astro rey 
culmine su escalada sobre mi frente.

Se ha convertido la aldea en una jaula…

Los barrotes: hermosos árboles,
el techo de la prisión:  
cielo donde las nubes juegan al escondite,
la puerta: 
una carretera que serpentea hacia la civilización 
donde puedo respirar,
pues tanto oxígeno me ahoga
y mi piel se viste de verde camaleón .

Aquí muere la tierra, 
oculta por este gigante que no cesa.

El silencio me atora con sus gritos 
y los ojos se pierden entre las hojas brillantes 
de los chopos a la vera del río, 
que trascurre silente bajo los matojos.
No se divisa, está sombrío y helado,
porque el sol no puede besar sus aguas,
como tú no puedes besar mi corazón 
que también se ha vuelto sombrío y,  
¡tan frío! 
que ya no llora por nada, sólo se queja..