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31.10.14

Realidades, fantasías, ¡qué más da!


Soy un cuaderno abierto
con letras de fantasías,
alguna realidad por medio
de penas y alegrías.

Cada hoja de este libro
se mueve al son del viento,
a veces sopla en los oídos
y otras en el sentimiento.

Margaritas verdes dejo
con su rabillo blanco,
que nacen en medio del río
acariciando el ocaso.

Beso con  ojos el mar,
con la boca le miro al acto,
le sonrío con mi manos,
con los pies recibo el tacto.

Es mentira es verdad,
vale cualquier sentido
cuando miras con amor
por todos es percibido.

Fantasías, realidades
¡que más da, todas valen!,
mientras se escriban en papel
y no te pierdas en el aire.

25.10.14

Despierta de sueños

En un atardecer cálido de un día de verano, 
mientras el sol regalaba sus últimos rayos
al espejo cristalino de una lágrima gigante,
noté mi corazón sereno,
porque acuné tu recuerdo y se durmió.
Disfruté entonces de todo el esplendor que me rodeaba,
la mente libre de ti,
mis oídos sordos a tus palabras seductoras,
y mis ojos cerrados para aislar mis pensamientos.
Volé entonces con la mirada,
y despierta de sueños:
Viví un paisaje pintado con los colores
de un ocaso que emocionó mi corazón,
¡y mis quimeras de amores no te llamaron!.
Al fin, mi voz descansa,
mis fantasías cesan,
dejando este cuerpo suspendido en un crespón verde, 
hasta volverme luciérnaga
para lucir por la noche como estrella,
y apagar el lucero que me quema…


21.10.14

Eso quisiera



Quisiera en tu piel estar
y beber de tu dulzura
de esa boca de miel pura
y como abeja libar.

 Quisiera ser agua fresca
que inunde tu corazón
para correr por tus venas
desbordarte de pasión.

Quisiera ser mar bravía
en las rocas estrellada
y salpicar de colores
el cristal de tu ventana.

Quisiera ser ese beso
despertando tus mañanas
y  abrazarme dulcemente
al amanecer el alba.

Quisiera ser ese viento
que levanta polvaredas
y adherirme a tu cintura
eso, es lo que yo quisiera

Quisiera ser tantas cosas
que no cabe en la razón,
razón que nunca será
por una simple cuestión.







17.10.14

Miedo a no recordar



No se por qué,
pero últimamente miro hacia atrás
con mucha frecuencia,
buscando la adolescente ensimismada
delante de los cuadernos llenos de problemas
tras la velocidad de los trenes que se cruzaban
en cualquier lugar de la tierra y… calcular.
Llegar al buen resultado
ocupaba un trocito de mis pensamientos,
todos los demás…
dedicados a soñar como sería el príncipe de mis sueños.

Hoy día, tengo mucho tiempo
para resolver los problemas de calculo,
cuando ya me cuesta recordar: que dos y dos son cuatro.
Ahora el trocito de mis pensamiento, es para guardar
al príncipe de mis sueños,
todos los demás los dedico a calcular:
si cada día que despierto… recuerdo.

15.10.14

Receta de amor


¿Dónde están esas historias de amor,
las que son para toda la vida,
las que conquistan el corazón
desde que comienzan
hasta que terminan?.

Esas historias existen,
por lo menos existían
con pasiones al principio
y un amor dulce y sereno
para el resto de los días.

Respeto y más respeto,
-ingrediente necesario-
admiración y simpatía
para que dure muchos años.

Aderezado con buena sal,
la pimienta que no falte,
y un toque de hierba buena
salpicada por todas partes.

El postre que no se olvide
que es cosa muy importante,
aunque solo sean besos
pero de menta y de chocolate.

Y así hasta el final,
de la mano cogiditos
apoyándose uno en otro,
¿hay algo más bonito?

Pero si en medio de todo
falta el primer ingrediente,
a otra cosa mariposa,
porque todo se fue al garete…


9.10.14

Amigo

Que bonito sería encontrarse contigo
hablar de lo que nunca hemos hablado
de nuestros antiguos caminos,
tomando café en el parque
o a la orilla de un río,
con la corriente cantarina
haciendo de música ambiental para nuestros oídos,
o simplemente en una tasca resguardados del frío.
Que bonito sería sonreír en tu mirada,
ser cómplices de nuestros pensamientos,
hablar, reír y tocarnos las manos
como buenos amigos.
Que bonito sería mirarte a los ojos
y hacernos confidencias  
de lo que hacemos, de lo que sentimos,
sabiendo que nos despediríamos con un beso,
ese que tantas veces en la distancia
sin rozar nuestra piel, nos dimos.
Que triste sería por mi parte decirte adiós,
sin esperanza de volver a encontrarte
en mi camino.