Letras desprendidas de una pluma muy sencilla donde el amor y desamor son desgranados por sueños y fantasías, hilvanados con alguna realidad.
Son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta, en el silencio de mis horas.
*
*El poeta es un modisto que en sus creaciones,
hace tallas grande de sus pensamientos y,
emociones……….. Elda
*
*Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos mas bellos* Hermann Hesse

....




28.3.14

¡Ah dulce visión!


Besa el mar a la playa
y yo, la miro con envidia
deseando fueran tus labios
acariciando mis pupilas.
¡Ah dulce visión!
que me hace soñar contigo,
anhelando tu presencia
allá, en un rincón infinito,
donde solo llegue la luna
y cubra con fina bruma 
este amor que es un delito.
Cierro mis ojos al sol
y pienso que soy gaviota,
volando en el azul de tus mares
para mecerme entre las olas
y morir en tus altares.
Se queman mis pensamientos
en este día de brillos,
y veo que te alejas silente
sin alcanzar mis delirios.
¡Ah dulce visión!
que me hace soñar contigo,
con efecto de dulce sabor 
y pena, en el corazón mío…

22.3.14

¡Bah!, no importa


Que risueños me resultan tus ojos de luz de luna,
que aunque nunca los veo,
los imagino negro aceituna.
¿Quién eres?, ¿qué me has hecho?,
que tengo latidos fuertes en el pecho.

¡Bah!, no importa…
porque mientras te pienso goza mi boca.

En la farola de mi calle te vi apostado
con un ramillete de blancas rosas,
mirando de reojo un poco asustado.

Es falso, no he visto nada,
es esta imaginación que nunca para.

Pero es que noto tu presencia frente a mis ojos,
con los tuyos acariciando mi piel ajada,
y yo sufriendo colores rojos, de enamorada.

Es falso no he notado nada,
es esta imaginación que nunca para.

¡Bah!, no importa…
porque mientras te pienso goza mi boca.

Pero ten cuidado, mis sueños son como la amapola,
tienen largo talle, fama de hechicera
y para hechizar se pinta sola.

17.3.14

admiración (décimas)


Eres puro amor versando,
y aunque no tengo disculpa,
si muero por ti, es tu culpa.
Me encuentro siempre pensando
paso mis días soñando,
ese estilo de tu pluma
que cuando leo me abruma
y me nubla la razón,
pone tierno al corazón,
amor por doquier rezuma.

¿Por qué si te quiero tanto
eres mi tormento, amor?,
pensarlo me da pavor
cuando miro con espanto
como rompes el encanto
de mi humilde corazón.
Y se pierde mi razón
por el cariño tan grande
que se encoge y que se expande.
Clavado tengo un punzón.

12.3.14

Una frase que escribí


-Ya no tengo miedo a la tormenta-
escribí una vez en un papel azul.
Sería en un día luminoso y tranquilo
asomada por casualidad a un paisaje de primavera,
con un horizonte claro.
Pero no es así siempre:
Ahora tengo delante un árbol 
que no deja ver el bosque
aunque forme parte de él.
Ese árbol me llama la atención porque está lánguido,
igual que el corazón mordido por la desilusión.

Y yo, he menguado en la belleza de mis sueños,
y se me han descosido las puntadas de oro
donde se sujetaban mis deseos.

He querido atrapar los viento favorables
de los versos de aquél día,
pero están aferrados a los poros 
del papel donde escribí…
ya no puedo navegar sin su cálido soplo.

¿Remar?, remar no tengo ganas,
mis brazos están cansados y, 
mis pensamientos también.

Descansaré en ese puerto 
a la luz de mi candil,
mientras duermo soñando que soy yo,
y no la que escribe… 


4.3.14

Amores del alma



Entre los rizos del viento
se enredaron dos amores
suspiraban por separado
entre trigales y flores.
No llegaron los alientos
a tatuarse en sus labios
un desierto había por medio
con oasis imaginarios.
Miraban la luna de noche
cuando el paisaje dormía
amándose con los ojos
pues con la piel no podían.
Cada día al nacer el alba
la noche desvanecía
junto con sus miradas
enamoradas se perdían.
A esta citas secretas
de pasiones escondidas
llegó una noche aciaga
y la luna no salía.
Creyeron los dos amores
que el olvido había llegado
los corazones se dolían
y en su dolor se ahogaron.
Aquí termina la historia
de dos amores del alma
que nunca sus ojos vieron
ni se rozaron sus palmas.
¡Que triste son los cariños
que amándose desde lejos
no pueden unir sus latidos
hasta morirse de viejos!

Foto: Amores del alma

Entre los rizos del viento
se enredaron dos amores
suspiraban por separado
entre trigales y flores.
No llegaron los alientos
a tatuarse en sus labios
un desierto había por medio
con oasis imaginarios.
Miraban la luna de noche
cuando el paisaje dormía
amándose con los ojos
pues con la piel no podían.
Cada día al nacer el alba
la noche desvanecía
junto con sus miradas
enamoradas se perdían.
A esta citas secretas
de pasiones escondidas
llegó una noche aciaga
y la luna no salía.
Creyeron los dos amores
que el olvido había llegado
los corazones se dolían
y en su dolor se ahogaron.
Aquí termina la historia
de dos amores del alma
que nunca sus ojos vieron
ni se rozaron sus palmas.
Que triste son los cariños
que amándose desde lejos
no pueden unir sus latidos
hasta morirse de viejos.


1.3.14

Realizado con títulos de otros poemas

Así voy, con el corazón aciago
llorando amores y amores llorados
con las alas rotas por elevarme demasiado.
Perdida, busco los aromas de mi jardín
en todos los rincones de mis pensamientos,
y entre telas de araña...
encuentro una bella nostalgia
que perfuma mi corazón por un instante.

aquí sigo, sin ganas,
cantando amores en un viaje de sueños
que quiero dejar, pero no puedo.
Quizás algún día mi quimera de lamentos
se vuelva sombras nada más,
y consiga el regalo de ese amor sin remitente
que tiene mi corazón cautivado.
Mientras, soñar quiero realidades,
pero realidad es: que somos lineas paralelas
sin puntos de unión.

Estoy triste, porque los colores de mis sentimientos
se apagan como vela sin pábilo por la desilusión.

Hoy la desgana me anula,
la semilla que plante en tu pensamiento,
no ha granado... hice mala siembra,
me equivoqué de campo.
Llueve intenso, mi fuego se apaga
y es ahora cuando el horizonte se pierde
dejando furia y calma
en el mar de mis sentimientos,
repitiéndome una y mil veces:
No sé por qué te quiero, si me dejó tu adiós
perdida y sola en medio de un campo circular
entre charcos de algodón donde volveré a soñar
para despertar más tarde...
aunque sea más allá del universo